Léolo

Léolo (1992)
Jean-Claude Lauzon


Lauzon fue un torturado escritor canadiense que escapando a una dura infancia pudo realizar su sueño de escribir y dirigir sus películas. Murió en accidente aéreo en 1997 antes de terminar su tercer largometraje. El segundo, "Léolo", es una de las películas más impresionantes que he visto. Se la ha acusado de desmadrada, fantasiosa o bizarra. Para mí es, sencillamente una obra maestra llamada a ser una de las más grandes, cuando estemos preparados para ello.

Leo es un chico de barriada marginal, un trapero, un niño obligado a trabajar por la supervivencia en una família con desarreglos más que evidentes. Léolo es un niño feliz, porque sueña, porque tiene ilusión y ganas de explorar y ver el mundo. Pero Leo también es una delicada figura de porcelana en equilibrio sobre el canto de una mesa, esperando el portazo que la hará añicos contra el suelo. Léolo es un sueño, un ideal. Leo es casi un aduto y aún no lo sabe.

A ti, la Dama, la audaz melancolía,
que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio,

tu, que atormentas mis noches cuando no se que camino de mi vida tomar, cien veces te he pagado mi deuda.

No estamos hablando de una película de estas de la locura y la cordura que tanto me gustan, ni de un problema de disociación mental o esquizofrenia, estamos hablando de un niño. De los idealizados sueños, de la esperanza, de un día soleado de verano o un chapuzón en la piscina, y de todas las cosas bellas que pueden hacer aceptable vivir entre las ratas. De lo que separa lo que debería ser la vida de lo que realmente es, y de porqué nos mantiene en pié. Léolo es la vida miserable de Leo vista como una fascinante aventura.

Leyendo a la luz de la nevera

El argumento de la película y su hilo conductivo convergen en esta interesante visión de la vida. La óptica de Leo nos lleva de la mano a través de sus personajes y situaciones, mientras su comedida narración nos describe con el lenguaje de un niño y el arte de un consagrado artista su realidad, sus tesoros y sus terrores. Descubrir el mundo de Léolo es descubrir un par de ojos que siempre hemos tenido cerrados. Además la actuación de Leo me parece uno de los mejores papeles infantiles que he visto.

La composición visual es fascinante, combinando con maestría indicios de la miserable vida con un color y una riqueza visual (la prespectiva de Leolo) que aparentan incluso normalidad. Este amable entretejido de paradojas me parece de una visión fuera de serie. La música que nos lleva de la mano en todo momento es el resultado de una selección acertadísima, de algun que otro tema ex profeso, siempre amable y a menudo emocionante. Esta combinación permite un desarrollo fluido y vistoso, ameno y a la vez trepidante, suficiente para plantear uno de los finales màs emotivos que nos ha dado el cine. Tierna, sensible y a veces brutal, es todo un homenaje al corazón.


Para destripar algo más el tema, aunque no soy partidario de intentar objetivizar una obra de clara vocación sentimental, pues se podría mencionar el notable esfuerzo de contrastes, los paralelismos establecidos con lo que debería ser una vida aceptablemente cotidiana a base de introducir elementos infantiles, lúdicos, como la bicicleta o las gafas de buceo, para trabajos de adulto, el mito del juguete roto se me antoja aún más enfático usando esos elementos. La óptica fantástica de Léolo, siempre en movimiento, convierte el mundo en algo bello, algo diferente a lo que vemos con los ojos adultos.

Puestos a elaborar otras frías comparaciones, me viene a la cabeza que algún otro argumento desarrollado de esta forma parecida hay por allí. Se podría defender que buenas películas como "El Laberinto del Fauno" (Pan's Labyrinth) o "La vida es bella" (idem, pero en italiano) pues parece que hayan pillado alguna cosa que otra de esta bellísima historia. Con la diferéncia de que la lagrimilla húmeda nostálgica italiana es aquí algo más seca, más de las de llorar por dentro que por fuera.



En su momento se cuestionó si era una película de excesos y escatología gratuita. Yo creo que no. Las referencias están, forman parte de la cultura colectiva de la família verlos sobre la taza del vater. Se insinuan terribles vejaciones a animales y algunos especímenes humanos no quedan muy bién retratados. El tema del sexo no es habitual verlo tratado tan directamente en un niño, pero es lo que hay. Forma parte imprescindible del desarrollo temático y por tanto más que gratuito es imprescindible, aparte de regalarnos alguna que otra perla para distender la tensión narrativa y golpear luego con más fuerza.

La muestra de poesía es otra pieza clave en el sudoku emocional. Para muestra, esto:

"De las brasas del ensueño solo me quedan las cenizas de una sombra, de la mentira que tu misma me habías obligado a oir. Y blanca plenitud no era como el viejo interludio, y sí una morena de finos tobillos, que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remodrimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad."


A estas alturas ya tengo a Darth Vader y Cheewaka abrazados llorando, y si no he llorado es porque soy un robot y los lacrimales no venían de serie, asi que osaré emitir mi veredicto antes de que se les pase:


@ Absurda

@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica
(porque sueño, yo no lo estoy)

9 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Masterpiece!

Esta película me dejó el cerebro del revés cuando la vi hace 15 años, creo que ya ha llegado el momento de revisarla, aunque escenas como la muerte del abuelo o la del uso del hígado no se olvidan. Por cierto voy a ver si encuentro uno en la nevera que hace días que no mojo ;-)

Cuidadín con tu narrativa que te veo en http://culturetawatch.blogspot.com/

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Doctor Q,
Esas escenas están algo mitificadas, almenos a mi gusto las hay de peor digestión, como las que involucran animales. Además en verano el hígado produce ardores, es mejor algo fresquito como la sandía o el melón maduro ;-)
Saludos!

Cecil B. Demente dijo...

Tremebunda película sí señor, poética y desagradable a partes iguales. Siempre me he quedado con las ganas de pillar El valle de los avasallados, el libro que sale en el filme...

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Vi esta película hace muuuuchos años, y aún hay escenas que no se me han olvidado. Un buen momento para recuperarla.
Saludos
Nos leemos

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Crowley, a disfrutarla!
Cecil, espero que algún día comentes el libro. Me gustaría mucho leerlo.
Saludos!

Luis Cifer dijo...

OBRA MAESTRA.

elprimerhombre dijo...

Sólo puedo decir que merece todos mis respetos por considerar a esta película una obra maestra. La he visto una docena de veces y siempre me emociona y se me pone la carne de gallina. Los textos que usted ha escrito de la película me los aprendí de memoria, que son los que se recitan al final de la película (qué gran personaje el de "el domador de versos").
Por cierto, el libro El valle de los avasallados es de un tal Rejean Ducharme y se puede conseguir en francés pero no está editado en español. También han editado un libro sobre la película escrito por un psicólogo. Me lo compré pero se lo dejé a un amigo y si te he visto no me acuerdo. Un saludo! Y lástima que muriera el director, y si no me equivoco fue el 16 de agosto de 1997 (recorté la noticia en varios periódicos). Como comprenderá, es mi película favorita. Ha visto Un zoo, la nuit? Es su primera película y yo no la consigo encontrar!!

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Elprimerhombre,
Mi pobre francés no me permite leer Rejean Ducharme ni he hallado nada más de Lauzon. Que hayan editado Léolo ya me parece un fenómeno inexplicable dada su escasa recaudación de taquilla. De momento tendremos que conformarnos con eso, hasta que salga algúna reedición completa de su obra. No tuvo suerte ni en su muerte, totalmente eclipsada por la de la princesa Diana de Gales que fue por esas fechas. Y si me sigue tratando de "usted" me voy a cabrear de lo lindo ;-)
Saludos!

domaverso dijo...

Veo que algunos tenéis unas ganas tremendas por leer el libro en castellano. Hay buenas nuevas:
Una nueva Editorial acaba de publicar su traduycción: Ediciones Doctor Domaverso. Su distribución parece que va lenta pero en Madrid, salvo las grandes superficies, las librerías de siempre ya tienen ejemplares y las especializadas en cine también.