El Experimento Quatermass

The Quatermass Xperiment (1955)
Val Guest


La compañía Hammer Films ha sido una de las marcas más prolíficas en cine de terror de todos los tiempos, desde nueve secuelas/revisitaciones de Drácula a clásicos como La Momia o El Fantasma de la Ópera, junsto con zombies, vampiros, hombres-lobo y todo tipo de horrores para todos los públicos. La saga del doctor Quatermass fue una nueva franquicia de horror espacial, una agradable mezcla de terror y ciencia-ficción, consecuencia de Frankestein y Lovecraft y precedente directo de maravillas como La Invasión de los Ultracuerpos y no tan directo de Alien, por citar títulos conocidos.

En la campiña inglesa cunde el pánico cuando un misterioro artefacto volador aterriza de forma violenta. Las autoridades no parecen preocupadas, es otro experimento fallido del chalado Quatermass. Pero las cosas toman orto color cuando se descubre que han desaparecido dos de sus ocupantes, y otro presenta graves trastornos físicos y mentales. El horror está a punto de desatarse en plena ciudad de Londres.


Al margen de todo el histórico de buenas (y no tan buenas) ideas de la Hammer, esta producción por fin busca el terror más allá de las estrellas, elude maldiciones y cultos satánicos para encontrar un filón en las terribles consecuencias de un acientífico periplo espacial. Esta forma de ciencia-terror que tan buenos resultados ha dado consigue recrear una atmósfera de peligro global, revive el mito del cinetífico chiflado en pleno s.XX. y nos hace temer aquello que la ciencia aún no ha descartado como posible. Además, nos recuerda los relatos de terror de Lovecraft, fallecido en la década anterior, no se si de forma casual o intencional. Esta combinación por tanto no es extraño que llegara con creces a convertirse en una saga con nombre propio.


El Doctor Quatermass y uno de sus malhallados pacientes

Hay que mencionar que pese a tratarse de la Hammer, las actuaciones son bastante convincentes, en especial las del sufrido paciente. Richard Wordsworth interpreta una degeneración física y mental bastante desgarradorra. El Doctor también queda bién retratado, no como el científico chiflado de turno sino más bién como un personaje amoral, con una malentendida vocación científica y dispuesto a correr grandes riesgos para la humanidad sin ensuciarse el nudo de la corbata. Otros personajes son menos convincentes, como los ayudantes de laboratorio o la mujer del paciente.

En todo caso tampoco estamos ante un film dedicado a grandes interpretaciones, preciosos decorados ni grandes efectos especiales. Se compone principalmente de rodaje en laboratorios, hospitales y los exteriores todos en la demarcación de Londes, con escena final en Westminster. Los efectos especiales son a base de maquillaje y un miniaturismo primitivo pero eficaz. Incluso los interiores del cohete espacial son bastante creibles, al margen de su imposible sistema de aterrizaje. Alguien les tendría que haber comentado que los cohetes se hacen con punta para los efectos aerodinámicos, no para que se claven en el suelo.


Quatermass recrea el deporte tabernario inglés por excelencia: los dardos.

El transcurso de la narración es muy eficaz, progresivo, minucioso y con parsimónia científica, para permitir al espectador seguir la trama sin pausas ni altibajos. En su primera parte es un ejemplo de suspense de libro, nosotros los informados espectadores que hemos visto el cartel de la película antes de entrar en el cine ya sabemos que esto es muy chungo, y se nos ponen los pelos de punta al ver los inútiles esfuerzos para desenredar el lío del Doctor y sus acólitos.

Mientrastanto los interesados en el pobre astronauta pueden recrearse en los intentos de su mujer de salvarlo de tanta ciencia y en su parte final todos gozamos del apoteósico desenlace. Hay dos secuencias a destacar: la del zoo, con el ominoso silencio de los animales ante un depredador que ha conseguido darle la vuelta a la cadena alimentícia, y la de la niña juguetona, un claro guiño al Frankenstein original, para subir las pulsaciones del respetable.


Gran papel de Richard Wordsworth

En definitiva, una puesta al día de Frankenstein con argumento a lo Lovecraft y narración a la Inglesa, muy Inglesa, para intranquilizar a todos los públicos.

Por su arriesgada innovación de un clásico, mis acientíficos amos sentencian:

@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

9 comentarios:

CARLOS SERRANO dijo...

El cine fantástico anterior a los años 70's suele ser bastante lamentable pero esta peli me resultó muy interesante en su dia. Eso si, nunca me animé a ver las continuaciones...

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Si lo dices por la Hammer, AIP y esas bizarrías te doy la razón, pero incluso ahí hay autenticas perlas. Y ojo con la continuación que me ha dicho un diablillo que es incluso mejor. Estoy tras ella.
Saludos!

CARLOS SERRANO dijo...

Yo estoy con la opinión general de que la Sci-Fi maduró definitivamente con el 2001 de Kubrick (más aun después de ver el documental sobre Kubrick narrado por James Cameron) y a partir de ahí es cuando vino lo bueno: Naves Misteriosas, La Amenaza de Andrómeda, Sucesos en la Cuarta Fase...y más tarde, claro, los mega-éxitos de Spielberg y Lucas!

SeaMonkey dijo...

muy buena peli Quatermass.
pero no hay que olvidarse de Metropolis, Aelita, Things To Come, exelentes filmes de ciencia ficcion. y en los 50s hay joyas como The Day the Earth Stood Still o The Incrdible Shrinking Man

Lucifer, Becario del Mal dijo...

SeaMonkey, bienvenido a mi cueva. No he visto Aelita así que tomo nota. Carlos, tengo a Kubrik en un altar y sin duda supuso un el principio de la scify de alto presupuesto. Pero sigo defendiento que hay exccelentes películas por ahí enterrradas, la saga del Dr. Mabuse, El Hombre Invisible, Metropolis, El planeta de los Simios y un largo etcétera encabezado por Fritz Lang, Wells, Matheson y como no, Frankenstein.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Hola, Becario. Grandísimas películas las del ciclo de Quatermass (de lo mejor de la Hammer sin duda). Clásicos imperecederos que aún hoy día siguen vigentes y frescos. Coincido con Carlos en que la madurez de la Ci-fi vino tras Kubrick, pero anteriormente hubo muchísimas grandes obras maestras como las que citais, pero creo que, por desgracia, fue un género algo desprestigiado y para un público muy determinado y limitado en número.
Saludos

Dr. Quatermass dijo...

Que quieres decir con "pese a tratarse de la Hammer, las actuaciones son bastante convincentes", si solo con Peter Cushing van sobrados de buenas actuaciones!

Obviamente me encanta esta película, pero te recomiendo las dos secuelas que la mejoran (cada una es mejor que las anteriores).

SeaMonkey, hace nada publiqué una reseña de ThingsToCome, gran clásico olvidado, y Aelita! vaya delirio de película esta cinta muda soviética. Las escenas marcianas son bizarras a más no poder.

Saludos!

Fantomas dijo...

Excelente película que seria el inicio de una saga que no haría más que mejorar.

Saludos.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Crowley, si que es verdad que las pelis de monstruos no tenian un publico muy amplio, pero tampoco creo que fueran desprestigiadas, eran el cine de puro entretenimiento y sin pretensiones pero que a veces tenía perlas como estas.
Doctor, ya echaba en falta que viniera a poner orden. Estoy trabajando con las secuelas, tengo muy buen recuerdo de los aliens esos.
Fantomas, lo dicho. Cuando complete la saga seguro que una entra en el olimpo de Lucifer.
Saludos!