Mahakaal

Mahakaal (1993)
Shyam Ramsay
Tulsy Ramsay

Los Ramsay fueron el orgullo nacional en la floreciente Bollywood de los ochenta, con una amplia producción de remakes al estilo indio de todo lo que se hacía en Hollywood. India no tiene referentes propios en el teen-horror ni en ningún otro concepto occidental, así que estos visionarios se dedicaron a transculturalizar los más populares productos de entretenimiento para encajarlos en el bolly mas puro, culebreantes películas de 150 minutos tirando bajo, cliches y guiños indios y números musicales interminables de coreografía entre el kitch y el esperpento que recuerdan más al "badabadaba" setentero español que al cine americano, para amenizar nada menos que su versión libre de Pesadilla en Elm Street.

O lo que es lo mismo, estrenamos la sección Mondo Macabro para repasar las joyas del terror exótico que podemos ver año tras año el en Festival de Sitges, y que recomiendo encarecidamente. Todo lo demás no son más que películas para mainstreamers y gafapastas, esto es auténtico festival.

Anita es una joven y guapa universitaria, moderna pero casta y respetuosa. Siete años después de la muerte de su hermana empieza a sufrir el acoso de cierto monstruo en sus pesadillas, cuyos ataques le causan heridas físicas en el mundo real. Una tenebrosa historia del pasado familiar cobrará venganza en ella y en sus conocidos, entre los que se destaca la versión india de Andrés Pajares, un imitador de Michael Jackson con más pluma que Falete y otros conocidos necesarios para peleas coreografiadas al estilo Bud Spencer Vs Bruce Lee, y un monton más de gente para ponerse a cantar y bailar en cualquier momento, y como tres litros de gasolina y una caja de cerillas para crear efectos especiales de última generación.



Juzgar esta ambiciosa producción desde la óptica oficialista occidental sería un crimen, así que tenemos que contextualizar algo más. Una crítica rápida sería la de bizarría impresentable, inacabable numerito de payasadas con un monstruito anecdótico y plagio de Freddy Krueger con final tan absurdo como el principio y el desarrollo, sólo apto para carcajearse a ratos, salir a tomar unas cervezas y volver al cine para reir algo más mientras espera la próxima película. Pero eso sería negar el terrible esfuerzo de adaptación de un producto hecho por y para occidentales a un público de gustos muy diferentes.

El mérito de Bollywood radica justamente en adaptar la temática general al gusto particular, un delicado equilibrio de guion y trabajo actoril que poco tiene que ver con el cine de género al uso. El malvado de turno, un psicópata que tortura a sus víctimas después de muerto y que calza un guante a lo Eduardo Manostijeras no es más que la marioneta anecdótica para dar nombre a una película que podría ir de cualquier otra cosa. Lo que realmente busca su público es ver las forzadísimas coreografias, fusión de la música y danza populares con tejanos y a lo Grease para ilustrar los romances y aventuras de sus protagonistas. Tras una hora de primeros planos y golpetazos de cámara son tan familiares que es como si los conociéramos de toda la vida. Los vemos en casa, en la cafetería y en el picnic, cantándose sus amorios y participando en peleas al mas puro spalstic con los "Pum" "Crash" y "Whosh" de toda la vida. Lástima que se acuerden de sacar al monstruo de vez en cuando, rompe todo el encanto.



La dulce Anita y el émulo de Michael Jackson en plena acción.
La parte Gorewood tampoco se limita a plagiar literalmente su fuente, aporta novedosas creaciones fusionando lo mejor de ambos mundos: El malvado doble de Krueger se desenvuelve por un mundo de cadenas a lo Hellraiser, tiene un bosque hechizado de su sobrenatural aura maligna cual cuento chino o japonés y necesitará del valioso exorcismo de un clérigo hinduista para su destrucción final. La enorme revelación para acabar con el monstruo es de la mas pura filosofía poética ("Hay que cortarlo en cachitos pequeños y chafarlo con todas las fuerzas") lo que propicia un desenlace a lo Terminator, junto con las típicas cobras y reptiles habituales de la zona. Y es que plagiar siete películas de golpe tiene un mérito innegable.

Los efectos especiales son de la vieja escuela, donde los protagonistas deben interactuar con los efectos en lugar de moverse paralelamente a ellos. Esta implicación es totalmente imprescindible, ya que los esqueletos no se mueven solos y para luchar con ellos de forma realista hay que tener arte y ciencia, estilo y dedicación. Siguiendo los pasos del maestro Bela Lugosi y su inmortal pelea con el pulpo gigante en Bride of the Monster, nuestra protagonista se lo monta para sacudirse con media docena de esqueletos hambrientos y sobones.



Animación de la escuela Ed Wood
Pero en este ramo lo único que importa es la gente, sus arquetípicos papeles y encumbrar a las alturas a actores y actrices más famosos y conocidos en a India que los Gandhi. Los únicos requisitos para ser actor son saber bailar, o almenos imitar un estilo dado, y tener gran expresividad facial, siendo otras consideraciones deshechables. Pero eso si, hay que saber poner caras grotescas, chillar y transmitir de forma desmesurada el estado de enfado o felicidad siguiendo más o menos la trama narrativa, cosa de árdua dificultad dado los altibajos de la misma.
Obviando que el 50% del metraje es puro cachondeo y que el otro 50% es un plagio, la narración es dinámica, atrevida y pintoresca como pocas. Ni siquiera pretende ser una obra de arte o de énfasis cultural, ellos ya tenían una cultura siglos antes que el resto del mundo, y esto del cine no es más que una diversión modernilla, como la mantequilla de cacahuete, el concurso de imitadores de Elvis o el futbol con elefantes.
A falta de notación convencional para valorar esta película, el cónclave del mal decide:

:-( Pedantorra:-I Soporífera:-) Esperpéntica:-D Memorable
:-O Demoledora








Para su edición en otros idiomas, pueden ver la ficha en imdb aquí. Y por supuesto en versión original. Rechace Imitaciones.
Y mientras desmenuzo estas frikadas del festival les invito a participar en el concurso Pintura de cine de más abajo.

10 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Me descubro ante usted ante tal descubrimiento. Delirante cuanto menos
Saludos

CARLOS SERRANO dijo...

A mi ni me gusta SITGES ni el libro Mondo Macabro, fijate!

jajaja

Admito que le libro es interesante, pero sobre todo para quien le vaya ese frikismo...a mi me aburre muchooooooooooo

Mr. Lombreeze dijo...

Confieso que no tengo arrestos de ver esta película...
Eso sí, el post me ha encantado. Casi me convence.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Crowley, a su servicio.
Carlos, a estas sesiones hay que ir con mucho café y unas birras de contrabando, pero lo que te ries no tiene precio.
Mr. Lombreeze, desde luego no hay que abusar pero como experiencia mareante hay que probarlo una vez en la vida.
Saludos!

Eidos dijo...

Birras de contrabando o chop suey de contrabando, por que vamos la fauna que se llega a ver en estas sesiones , pero bueno para eso mejor esperar la crítica de la pelicula "Vampire Girl vs Frankestein Girl".....

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Ciertamente Eidos, en mi próxima entrega hablaremos de tribus urbanas, en la pantalla y en la platea.
Saludos!

satanismocristina dijo...

te sigo el blog ,me parece ,uy interesante , espero que te pases por el mio
un saludo

Fantomas dijo...

No se si me llama tanto la atención esta película, pero se agrade el descubrimiento.

Saludos.

Eidos dijo...

Tras años de festival siguiendo el mondomacabrismo, esta película es claramente candidata al Hall of fame de su categoria, a pesar del increible trabajo del Becario, no existen en lenguaje humano palabras para describir lo que se despliega ante tus ojos en la gran pantalla.

Totalmente recomendada para los recién iniciados, o de estomago delicado.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Fantomás, queda a tu criterio. EN todo caso la encuentro muy representativa del cine indio (y que no pretende ser otro
a cosa)
Satanismocristina, muy interesante tu blog. Pero mi profeta es James Randi, sobre el que quizá hable algún día.