La tienda de la Calle Mayor

Obchod na korze (1965)
Ján Kadár


Aprovechando que mis Oscuros Señores están resacosos, tomo el mando para mi propuesta particular, una película de horrores que ojalá hubiera sido sólo imaginaria. Jan nació en el Imperio Austro-húngaro a principios del siglo XX y si algo le marcó fue la muerte de sus padres y su hermana en Auschwitz poco antes de acabar la WWII. La mayoria de sus producciones abordan en alguno de sus aspectos el horror de vivir en un mundo donde la crueldad de unos pocos, amparada en el silencio de las masas, puede convertir un mundo en un infierno.

Anton es un trabajador humilde y sin pretensiones que malvive en la Eslovaquia ocupada. Su cuñado le pone al frente de una mercería expropiada a su propietária en virtud de la nueva ley alemana contra los negocios judios. Pero su propietária, una anciana judía, no quiere abandonar su casa. Con los pocos judios restantes y su pobre imaginación, intentará que esta situación sea invisible ante las autoridades nazis y también a su poco comprensiva señora.

Este planteamiento parece algo humorístico, una puesta en escena de las ridículas leyes de Hitler y sus perros, que delega a las ambiciones y negruras humanas el destino de sus semejantes. Pero es sólo una ilusión. Esta historia no tiene nada de cómica y el dramatismo no se queda sólo en la pantalla. A diferéncia de las películas del género mas vistas, donde la salvación de uno o más parece dar a la história un final feliz, aquí no hay nada feliz que contar. Sólo podemos graduarlo en una escala de sufrimiento y angustia donde la muerte es el menor de los males.

Anton y su protegida

La grandeza de ese planteamiento reside en el paulatino descenso moral de toda una sociedad. El nazismo no duró dos dias ni se implantó siempre por la fuerza. La progresiva aplicación de regulaciones y sanciones se percibe en la actitud cada vez mas cínica de los personajes, que pasan por todas las fases que llevan a ignorar la vida o la muerte de sus vecinos. Aqí el papel de Anton es el punto de vista del que conserva la razón y entiende que tras una ley puede no haber más que el odio más encarnizado y el peor de los propósitos posibles.

El Enemigo: siempre conspirando contra el Reich

El punto de cordura de Anton se degrada también pero de otra forma. Nadie puede permanecer impasible ante los horrores y no quedar afectado, y lo que en unos ciudadanos se puede manifestar como apatía o complacencia, en Anton aparece como una total disociación de su mundo, ahora vuelto del revés, que permite y disfruta con estas leyes. Por tanto Anton empieza también su particular descenso al infierno.

La progresividad con que se deteriora todo el tejido social y humano, y la magistral forma como Kadár pasa de un conato de comédia al drama más descarnado dan a esta película un tono único que no da tregua da a los sentimientos del espectador. Por otro lado es un perfecto retrato de la imposición totalitaria y basada en el odio al prójimo. Y es que no hay mayor horror que darle a alguien unos papeles y unos galones y dejar que sean las propias personas las que se destruyan entre ellas.

Por este cuento de terror auténtico, Lucifer pronunciará sentencia:


@ Absurda

@@ Inofensiva

@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Gattaca

Gattaca (1997)
Andrew Niccol

Andrew Niccol, un perfecto desconocido del sector de los comerciales, escribió el guión de Gattaca para debutar como director mientras seguía con el del Show de Truman, un proyecto suyo que no pudo dirigir por falta de currículo. El resultado: tres nominaciones de Hollywood para El Show y dos Marías de Sitges, mejor película y banda sonora, para Gattaca. Está claro quién salio ganando, no?

En un mundo eugenésico donde el ADN determina tu posición y aspiraciones, Vincent Feeman lucha contra el destino para escribir su propia historia. Su impureza genética es tan horripilante que nunca debió haber nacido, pero su meta está más allá de la estadística o el reconocimiento social, su meta es la más selecta del universo: el espacio infinito. Gerome, un 100% ADN perfecto, e Irene, 100% Uma Thurman, deberán decidir hasta dónde puede llegar esta locura. Pero todo héroe tiene su Némesis...


Estamos ante una tragedia griega en toda regla: el héroe contra el destino, el luchador contra la sociedad, la persona contra si misma y los propios límites. En este tipo de fábula simple y llana, el héroe somos todos nosotros; la moraleja de la histroria, que es la superación personal a todo trapo, nos resulta conocida y agradable, porque todos tenemos un Momento Gattaca que recordamos. Y es por eso que nos gusta, que nos alienta, porque esta película es un bordado homenaje que todos nos merecemos de vez en cuando.

Puestos a entrar en temas filosóficos, se podría añadir el interesante papel de Anton, el hermano. Si todo elemento fabulístico tiene una imagen especular en la realidad, el suyo seria el reflejo oscuro de la sociedad. No hablo de un villano de opereta, una persona sin talento o decidia a propagar el mal, al contrario, es el buen ciudadano en una socidead que, como poco, ha perdido los papeles. Como contrapunto, Irene, pese a su genética perfección, nos muestra que el libre albedrío siempre es una opción, y el precio puede ser alto. De nosotros depende pagarlo o no.

Ethan Hawke no es de los que se cansa pronto.

Aunque las fábulas simples suelen trastocarse en personajes planos y limitados, reiteraciones de la moraleja a cada paso y rellenos recargados para hacer bulto, en este caso tenemos una historia muy nítida, un trabajo puro de narrativa efectiva y directa. Las actuaciones son correctillas. Uma Thurman tiene un aire frío que marca distáncias pero se supone que es la actitud de un ser genéticamente perfecto entre sus iguales. Jude Law en cambio se puede permitir un papel más dinámico y meritório. Ethan Hawke está algo justito en el aspecto de las emociones, pero por lo demás pasable.

Jude Law y Uma Thurman

La ambientación y todo lo que es dirección artística es austera y sin tecnoburradas disonantes, un futuro limpio, bonito, recién sacado del escaparate y pulido con esmero cada mañana, un lugar impoluto para seres genéticamente diseñados para encajar en él. Los colores frios son una constante, azules y verdes por doquier, salpicados de un blanco deslumbrante que daña la retina, aluminio chillón y negro carbón, con los únicos retazos cálidos reservados para escenas clave y acentuar los contrastes. Tan buena por su ejecución como por sus planteamientos. Sin este punto creo que estaríamos hablando de un producto muy inferior.


Dirección artística: un diez

Igual mérito tiene la banda sonora de Michael Nyman, no lo vamos a descubrir ahora, a juego con el color de la historia, y revolucionario Impromptu a 12 dedos. Inaudito hasta el momento, y uno de mis momentos musicales favoritos, que me perdone el trompetista narigudo de Mos Eisly. Para acabar, emotivo final y moraleja sobre fondo estrellado. Dignisimo broche para una obra tan arriesgada como bién resuelta.

Por sus méritos humanos, mis Señores del Mal, gritando de dolor, dicen:


@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica



Para leer más:
Las películas más premonitorias de la ciencia-ficción

Kin Dza Dza

Kin-Dza-Dza (1986)
Añadir imagen Georgi Daneliya

Esperpéntica, surrealista, el humor tardo-soviético reluce en todo su esplendor en una minimalista y demoledora obra que parece sacada de los mejores absurdos de Stalisaw Lem. ¡No se cómo le colaron esto al búnker intelectual de la CCCP! Bueno si, me hago una idea.

Vladimir es un capataz moscovita y Gedevan un estudiante georgiano que socorren a un mendigo en apuros. El apuro se vuelve suyo cuando aparecen en la galaxia Kin-Dza-Dza, un lugar tan inhóspito por su clima como por su peculiar sociedad.

Y aquí entran en juego Bi, el "Patsak", de la casta servil, y Wef, el "Chatlanian", de la casta dirigente, dos espavilados guias nativos que intentarán explicar a nuestros visitantes la intricada estructura social del planeta, su escala de valores y de porqué, siempre que sea posible, mentir es la respuesta correcta. Pero antes de volver a su casa deberan aprender a usar correctamente el cascabel de la nariz.

Con un presupuesto paupérrimo que apenas dio para ensamblar un retrete en la nave espacial, Daneliya nos deleita con una pieza imperdible del esperpento mundial, retratando un mundo donde el abuso es la pieza clave para entender el intercambio de recursos y la mentira un puntal de la diplomacia. En un contexto de seres perversos, incapaces de pensar en otra cosa que el propio beneficio, nuestros dos héroes reaccionarán estoicamente, dejándonos a nosotros la reflexión sobre lo que estamos viendo.



Saludo tradicional, el Kuu

Los logros tecnológicos de la película son fáciles de resumir: no tiene. Toda la producción se realiza en solitarios exteriores o en lóbregos interiores sin que ningún decorador le haya dado un repaso. El minimalismo reduce todos los elementos narrativos al límite, y salvo la escacharrada cafetera voladora hay poco que mencionar. El aspecto destartalado es absolutamente intencional, producto de una cultura tan avariciosa que rehuye todo compromiso social, y que pese a ser enormemente avanzada en tecnología, se tragaría el cascabel antes de que sonara para otro.



El Kuu, tranporte de alta tecnología

Y es que en realidad la película trata sobre las estructuras sociales, las clases y las castas, hasta cerrar el círculo vicioso de la avarícia como razón de ser. Las correlaciones con la URSS son evidentes, pero el retrato de la economía tampoco deja bién parado al Uncle Sam, el eterno rival (y es que 2200 chatles por una cerilla son muchos chatles, eso es de cajon!). La sátira sobre el sistema de castas es universal y no entiende de fronteras.

Dentro de esta mezcla de drama y absurdo hay también espacio para la alta comedia. Me vienen a la cabeza un par o tres de escenas altamente humorísticas y jugosos diálogos para los anales del absurdo. Una de mis preferidas se basa en el uso de un detector electrónico de castas para saber si hay o no que saludar a la persona que tienes delante. Delirante.



Cantar en una jaula es muy kuu

Divertida, amena, reflexiva y con grandes panorámicas a lo David Lean para perderse entre las dunas, y grandes silencios musicales para evocar los restos de una sociedad que se regodea en su decadencia. A destacar, un tremendo mensaje patriótico de despedida y un final de esos que llaman deux ex machina para cerrar una fábula futurista entre la luz de las personas y la oscuridad de las sociedades. Cult movie? Bueno, nunca se ha traducido del Ruso ni editado en europa, que sepamos. Eso debería bastar.

Por ello Mis Oscuros Amos califican la obra de:

@ ku
@@ ku

@@@ Peligrosa

@@@@ ku
@@@@@ ku


Para saber más:

El arte del Kuu en YouTube

Doce Monos


Twelve Monkeys (1995)

Terry Gilliam

Esta película es una de las más improbables de la historia del cine. Dirigida por un genio del absurdo como Gilliam y con un guión creado por un estudiante de filosofía y alumno de Jean-Paul Sartre, es impensable que el resultado fuera algo parecido a la ciencia-ficción. Y que resultado! De esta improbabilidad nació la que es, para muchos, una obra de culto, favorita entre favoritas y sin fecha de caducidad. Las periódicas epidémias de gripe de procedencia animal la vuelven, si acaso, más actual cada día.

En un futuro devastado por una epidemia letal, lo poco que queda de la humanidad se recluye en cuevas subterraneas y malvive esperando la re-colonización. James Cole, un convicto, perdedor, asocial y bastante bruto será la marioneta usada para limpiar la tierra para volver a la superfície. Su misión, viajar en el tiempo hasta el pasado para recopilar información , estudiar el fenómeno y transmitir al futuro los valiosos datos.

Oscura, sórdida, triste, la visión de una Tierra muerta y reconquistada por osos y cucarachas nos pone en el pellejo de un ser consciente del fracaso de su raza. El impertérrito Bruce Willis, en un poco reconocido papel, interpreta al expedicionario recolector de datos que sabe el poco valor de su trabajo pero que actua movido por la nostálgia de su niñez, cuando la humanidad tenia la sartén por el mango. Estas imágenes contrastan con el bullicio de la tierra ochentera, en vísperas de Navidad de unos grandes almacenes de New York, o el de un niño preparándose para su primer viaje de avión a las cálidas playas de Florida.


Willis es un atípico héroe

Este oscuro secreto que acompaña al personaje por sus andares en los ochenta se enfrentan al pragmatismo de la doctora Railly y sus colegas, tan acostumbrados a tratar con la esquizofrenia que no pueden ver la cordura del único hombre casi-sensato del mundo. El complejo de Casandra, o conocer el futuro pero sin posibilidad de cambiarlo ni ser creido en absoluto, juega otro papel en la paulatina disociación mental de nuestro héroe, que debe demostrar una entereza máxima para ser consciente de su papel en el tiempo. Paralelamente, la doctora quiere creer de forma objetiva, sin quedar atrapada en las redes del síndrome de Estocolmo, cuyos límites se diluyen poco a poco. Mientrastanto el esquizofrénico Jeffery Goines completa el círculo de enfermos mentales aceptando su doléncia y luchando para recuperar la estabilidad, excelente papel de Brad Pitt que le valió una nominación al Óscar, por cierto.


Lo mejor de Brad Pitt en el cine: hacer el mono

Con este panorama de mentalmente inestables nuestra percepción de la película deriva, lentamente, del cine de aventuras y mamporros a una endemoniada trama de virus, epidémias y conspiradores a cargo de otros personajes curiosos a cada cual más estrambótico, pero todos coherentes con la realidad que perciben por sus sentidos, y por las vocecitas que uno oye en la cabeza para mantenerle ¿cuerdo?

Capítulo aparte merecen los futuristas científicos, Frankensteins góticos sin reparos morales para jugar con el tiempo y las mentes de sus víctimas. La pequeña parte del futuro es un ejemplo de modernidad grotesca en estado puro, un contrapunto imprescindible rememorando el humor ácido de Gilliam que ya vimos en Brazil o Monty Phyton Flying Circus.

Como punto nerd sólo falta comentar que esta visión del viaje en el tiempo es bastante diferente a las trilladas lineas temporales que se pueden cambiar matando una cucaracha. Este enfoque es bastante arriesgado y se presta a numerosas paradojas, pero permite una interacción libre sin dar aparatosas explicaciones ni comerse el coco con las paradojas temporales. Ah, por cierto, la información también puede viajar al revés.

Para tan brillante historia, llena de intrigas, acción y personajes en un amplio espectro de locuras, no podia faltar una banda sonora escalofriante, armónicamente inestable y de ritmo sincopado, con su ya famoso obstinato de acordeón. Por si alguna duda quedaba de la maestria de esta historia, hasta los mínimos detalles cuadran a la perfección, como el inciso de Vértigo, en el fragmento romántico de Kim Novak que viene a cuento en ese momento y es una pista de la trama. Final emotivo, sorprendente y que rompe esquemas, con sorpresa musical absolutamente magistral. Todo conjurado para crear una película dinámica, interesante, a ratos opresiva, y que empezando por la percepción, llega a lo más profundo, donde elaboramos nuestras ilusiones, sueños y realidades y, con suerte, evitamos la locura. Que Peliculón !!

Visto lo visto, mis Oscuros Señores la califican de:

@ Absurda
@@ Inofensiva

@@@ Peligrosa

@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Para más información:
Interesante fragmento de manicomio
La escena de Vertigo (Alfred Hitchcock)

La Amenaza de Andrómeda

The Andromeda Strain (1971)
Robert Wise


La primera adaptacion de Michael Crichton para la gran pantalla, a la que siguieron muchas más y bastante menos lúcidas. Así que estamos, para variar, ante un planteamiento de technothriller que pone en peligro a toda la humanidad. Voy a confesar que no he leido la obra original - si, el tio escribe bién, pero siempre de lo mismo - así que vamos a darle una revisión en su aspecto puramente cinematográfico. Y en lugar de robots asesinos o T-Rex asesinos, hoy toca la amenaza bacteriológica. Ahora que la amenaza de la (A)H1N1 copa todos los noticiosos es un buen momento para tocar este film:

Cuando los militares se proponen a recuperar el satélite Scoop, encuentran que ha caido sobre un pequeño pueblo y que todos sus habitantes han muerto. Sólo un anciano y un bebé quedan con vida. Algo ha salido muy mal, o demasiado bién. En todo caso un selecto grupo de científicos deberá encontrar las causas y soluciones a lo que puede suponer el fin de la vida en la tierra.

Película larga, lenta, descriptiva y minuciosa para intentar colocar al espectador al borde de una situación límite. Hasta aquí, fracaso. Es my dificil aguantar una primera hora de película sin que pase prácticamente nada más que presentar a los personajes y exponer los hechos principales. Estoy seguro de que en la novela la cosa cambia, pero aquí el detallismo narrativo creo que pincha completamente. Otro caso de adaptación demasiado literal. El único detalle interesante es el aire de misterio inicial, que pone los pelos de punta, pero decae bastante pronto.

Apasionantes discusiones científicas

La segunda parte mejora algo, cuando por fin empezamos a tener idea de la Amenaza y de Andrómeda, del proyecto Scoop y del complejo Wildfire. Experimentación con animales y tratamientos médicos arriesgados, junto con un buen trabajo de investigación de laboratorio. Trepidante. Sólo al final vemos algo parecido a la acción, suspense o drama. Grandes revelaciones apresuradas y apretaditas para que lo único interesante pase deprisa. Y menos mal porque aquí se acumulan toda la colección de tópicos y clichés clásicos de las escenas de acción, caidas, trampas que parecen sacadas de James Bond, relojes de cuenta atrás y el mundo aguantando la respiración.

Por fin algo de emoción! Un laser caza-ratones no atina al humano.

El argumento, una vez vista la película entera, se presta a numerosas críticas. No entraré en detalles pero toda la base del film es un absurdo tras otro. El propio edificio-ratonera donde sucede toda la acción es más que discutible en todo, claramente orientado a buscar un final interesante, y dispone de un mecanismo de autodestrucción diseñado por y para suicidas. Así que hasta la propia novela pierde interés para mi a medida que se destripan las bases argumentales. Supongo que en los 70 insinuar la posibilidad de la guerra bacteriológica, o de formas de vida extraterrestre ocultadas por los militares era algo sensacional, pero que hoy en día vemos que se dirigía a un público muy poco informado y menos crítico.

Con este panorama hablar de actuaciones es algo exagerado, la única cosa que llena la pantalla es la sólida composición de decorados, iluminación y computadoras haciendo cosas. Escenografia y dirección artística correctillas, tampoco hay que buscar mucho. La música practicamente inexistente, minimalista, y los pocos efectos visuales muy justitos. En fin, otro argumento quemado para nada, ya que evidentemente daba para más y mejor, tanto en las formas como en el fondo.

Por su parsimonia y candidez, mis malevolos señores opinan:



@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Matrix

The Matrix (1999)
Andy & Larry Wachowsky

Cuando se acerca a su décimo aniversario no se ha visto aún la revolución prometida por Matrix, al contrario, estamos en plena era de revisionismo adaptacómics y masacranovelas, donde uno tiene que ir a la TV para buscar algo original. Por ello me parece de justicia empezar con una mirada atrás a una película que sin duda ya es un referente a lo que debe ser (y no ser) el cine del siglo XXI.

Un consultor de IT, agobiado por su trabajo y por los numerosos delitos informáticos con los que se saca un sobresueldo, es contactado por un extraño personaje que parece conocerle muy bién. Y el Agente Smith, un pez gordo, le propone un trato aún más estrambótico. Nada es lo que parece. Todo está bajo su control. Y el fin del mundo ... llega sin avisar.

"Yo solo puedo enseñarte la puerta ... tú debes recorrer el camino"


Con este valiente planteamiento empieza un trepidante saga de ciencia-ficción tirando a hard, con interesantes premisas y despilfarro de medios, impactante, visualmente muy atrevida, carrusel de acción, tiros, piruetas virtuales y gente cool de pasarela. Todo ello acompañado del bullet-time motion marca de la casa, el carísimo trabajo de CGI y edición de audio y de paso amarrar cuatro estatuillas del Tío Oscar y flashear al personal.

Eso si, peca de tener poco calor humano, los personajes son un poco soseras y encasillados de la muerte, así que hay que conformarse con una justita actuación del gran trío de sobrados, un romance algo flojo y la aparición estelar de un histriónico Hugo Weaving que, a este sí, el papel le va de perlas. Banda sonora en fase con la estética y apropiada para el ritmo narrativo y alguna cita pomposa de Morpheus para evocar su filosofia NeoZen (por decir algo) y rellenar los huecos.

Pero la idea funamental sigue siendo el lema cyberpunk de toda la vida: La actitud lo es todo. Y ahí no se quedan cortos: entre las formas y los alardes.




Te Sientes Afortunado? Alégrame el Dia!

Esto seria la sinopsis técnica, ahora vamos a ponerle el contexto:

El arquetipo no es más que otra reexposición de todos los elementos del Ciclo Artúrico vistos en Excalibur, Star Wars, El Señor de los Anillos, Dune, y tantas otras: El Joven Candidato, El Arma de Poder, La Cooperante Interesada, el Maestro Venerable y El Viaje Iniciático que puede y debe cambiar el mundo, tras derrotar al enemigo implacable y sus sicarios. Uso funcional de dichos implementos pero nada más, no hay ni una sola referencia a la responsabilidad del poder, sus medios o su propósitos. Filosóficamente nula. Y es una pena porque de aquí podia salir alguna ñapa a los vacios argumentales.

En cambio la historia y el estilo general beben de una fuente diferente, el Cyberpunk. Aquí es cuando entra en juego la aventura, una clásica incursión a las entrañas de la bestia, con sus mercenarios, técnicos, fixers y un espectacular netsurfer para atravesar el Hielo más negro de La Red. Con indiscutibles referencias a la obra de William Gibson y en menor medida Phillip K. Dick se trata del primer intento serio de recrear un tipo de ciberespacio en particular, actuación en tiempo real con los datos, y poniendo los médios técnicos necesarios para ello (No se me ofendan los cultistas de Tron, que se merece un post y aparte).



Esta escena la hubiera firmado Dick

Uno de los puntos siempre discutidos de Matrix es que sus axiomas argumentales son más inestables que un yogur vuelto del revés, y hay alguna laguna que podria contener varias galaxias. He visto paranoias mayores (y mucho) pero claro no es lo mismo que la píldora te la recete un gurú metafísico que un blockbuster saca-pasta. Honestamente creo que perdieron la ocasión de realizar un trabajo algo más serio, pero tampoco seria un punto central del film, más cuando ya estaban en previstas dos secuelas para ir aclarando las cosas.

Poniéndolo en el contexto de estos diez años, para mí marca un punto de inflexión tecnológico: ahora ya sabemos que se pudede hacer algo importante con los medios actuales (y con algunos menos, también) por tanto es un mínimo exigible si quieres ir por ahí, que tampoco es obligatorio. En resumen, dirección eficaz, deslumbrante en sus medios y comedida en sus fines.

Los Señores Oscuros, viendo lo visto, pronuncian sentencia:

@ Absurda
@@ Bobalicona

@@@ Peligrosa

@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

Para leer un rato más sobre el tema:

William Gibson: "The Matrix: Fair Cop"
Wired Magazine: "The Second Coming of Phillip K. Dick"