Amarga Cosecha

Bittere Ernte
Agnieszka Holland (1985)

Una de las primeras pelis de la muy prolífica y recomendadísima Holland, en un escenario ni que hecho a medida: la persecución judía bajo el régimen nazi, la ocupación de Polonia y la guerra de religiones como excusa para hablarnos de las personas. En esta ocasión, y sin que salga un solo uniforme en pantalla, consigue plasmar el horror de la perseccución y el negro abismo de las personas que sacaron grandes beneficios de ello. Basado en la novela homónima que difícilmente sería conocida de no ser por la película.

Rosa escapa de la deportación en los bosques de polonia. Separada de su familia, muerta de hambre y frio, es acogida en una casa rural por Leon, un solteron poco puesto en temas políticos. Él la acoge, la cura, cuida y alimenta como buen critsitano. Pero a medida que recupera su salud, empieza a exigir un precio por el peligro que corre. Pide servicios, atenciones, devoción, cariño, y no parece que sus demandas vayan a tener fin.

El tema central en Holland suelen ser las personas más que las ideologías o las batallas ideológicas. Y esta es una historia de las consecuencias del aislamiento, de la criminalización y de la lucha por mantener las propias convicciones ante un lavado de cerebro en toda regla. Y lo que es peor, el terrible demonio que hay detrás de las buenas intenciones. Porque cuando una persona se tiene por buena, o almenos mejor que la mayoría, sus acciones pueden llegar a límites insospechados. Su postura con la religión siempre ha sido algo tíbia, criticándola como organización al tiempo que respetando la fe y la ideología a título individual o colectivo. En este caso, una vez más, la bondad y la maldad vienen de muy adentro.

Es interesante remarcar las altaas cotas de horror psicológico, claustrofobia y peligro que despliega el film en toda su longitud. Como en otras obras que ya he citado, la progresividad y naturalidad de los cambios acontecidos a los personajes la convierten en un ejemplo de tortura al espectador, que se huele como acaban estas cosas y encuentra poco margen para valores positivos, salvo el único que aporta la protagonista: perseverancia.

Por otro lado es un impecable película de actores y actrices en papeles de mérito, si bién fueron apeadas de los Oscar por" Memorias de África" y con escaso reconocimiento internacional. Quizá una producción más íntima, con una visión más personal de la protagonista la hubiera hecho más cercana, pero está claro que la idea no iba por esos derroteros. Holland reparte el peso con el antagonista, un papel clave quizá más interesante que el otro a la hora de bucear por la bilis negra que hay detrás de una situación límite. Ambos personajes lo arriesgan todo, pero por motivos claramente diferentes y esta asimetría es una clave a tener en cuenta.



Como único punto negativo, el final me parece algo precipitado y creo que se podían haber guardado unos minutos para darle mas énfasis a ciertas decisiones y consecuencias. No quiero extenderme ya que una descripción demasiado fría nos aleja del "concepto", es una película muy recomedable, mucho más personal que su más conocida "Europa, Europa" y tan amarga como su título. Otra distinción en la larga lista de Holland.

Por su tenebrosa mirada a los abismos de la virtud, mis santurrones señores votan:

@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa

@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

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