20.000 leguas de viaje submarino

20000 Leagues Under the Sea
Richard Fleischer (1954)

Hoy tengo el immenso honor de reabrir la temática de submarinos con el que es, sin duda, el mas ilustre y fundador del género: la popular obra de Jules Verne, grande entre los grandes, llevada a la gran pantalla por la Disney en su faceta mas familiar. No fue la primera, ya habían caido tres intentos anteriores, pero fue esta la que será siempre recordada. Y también con la primera dirección importante de Fleischer, otro de los peces gordos de toda la historia del cine, a la que seguirian títulos tan dispares como Los Vikingos, Soylent Green o Tora!Tora! Y eso que ya había ganado su Oscar en 1947 por un documental sobre Pearl Harbour y la historia de Japón.


El Profesor Aronnax investiga extrañas desapariciones de barcos en el océano Indico cuando es atacado por un monstruo gigantesco. El extraño bicho metálico no es otra cosa que el Nautilus, un revolucionario submarino de incalculable valor bélico dirigido por un resentido llamado Nemo. El mundo le deparó un cruel destino, pero siempre hay tiempo para el odio y la venganza.



Lo primero a destacar de esta película es que fue rodada en un espectacular formato panorámico de última generación, el 2,55:1 sobre negativos de 35mm. Este formato, unos cuantos 'metros' más ancho que el establecido 'cinemascope' 2,35:1 fue conseguido por medio de lo que llamaron lentes anamórficas, capaces de imprimir en los negativos formatos más estrechos sin perder resolución a base de expandir la imagen verticalmente y posteriormente revertir el efecto usando una lente inversa (anamórfica) durante la proyección. Esta moda se expandió posteriormente con otras super-producciones super-estrechas a lo Ben-Hur (formato 2.76:1) pero ya con negativos de 70mm, y son la causa de que nuestras televisiones se conviertan en una minúscula ventanita llena de lineas negras cada vez que reponen uno de estos clásicos, y de que existan versiones "fullscreen" salvajemente mutiladas a base de cortar los trocitos laterales de película. Rechace Imitaciones! [Para hacerse una idea, 2,55 :1 es la relación alto/ancho de una tarjeta de crédito cuyo ancho ha aumentado el alto de otra tarjeta de crédit0]



Medios técnicos aparte, estamos hablando de una producción de estudio con, eso si, decenas de planos subacuáticos rodados en las Bahamas, caníbales de los de toda la vida con sus canoas y por supuesto un juego completo de Nautilus de todos los tamaños para dar vida a la fantasía tecnológica de Verne, que para variar se anticipó casi un siglo al submarino eléctrico y a la loca carrera armamentística que fue el s.XX. El montaje, nominado al Oscar, se ve de un corta-y-pega de aficionado pero, para los estándares de la época, se merece el reconocimiento y los numerosos galardones cosechados aunque hoy un escolar lo pueda hacer mejor a base de computadora.

Como suele pasar en las pelis de fantasía que pasan por el despacho de Lucifer, la dirección artística y decorados son un punto clave en las recreaciones de mundos imaginarios e imposibles, en este caso materializados en la exquisita elaboración de los interiores del Nautilus y el bello modelo exterior a tamaño natural, quizá no muy funcional pero perfectamente adecuado tanto a las descripciones de Verne como a su puesta en escena bajo las mas duras condiciones de prueba, los tanques de agua de los estudios Disney. (Si, es un barco muchísimo mas grande por dentro que por fuera, pero ...). La emblemática sala de calderas o los aposentos de Nemo, con su órgano y su fijación por la Tocata en Re menor, un clásico de los megalómanos caóticos vengativos, son otras muestras no de la magna obra de Verne (todos esos detalles son cosecha Fleischer) pero si de un mito y para muchos obra cumbre del género de aventuras clásicas.


La adaptación se se simplifica en exceso, quedando reducida a las peripecias del Nautilus por el Pacífico, en los alrededores de la fantástica isla de Vulcania, pero conserva la esencia de la narrativa: imagenes submarinas, descripciones taxionométricas de la flora y fauna oceánica y algunos añadidos como una simpática foca y toda la filosofía de autosustento de Nemo: cosechar el océano, no depender de la tierra para casi nada y vivir en su jaula de ciencia y cultura y fría venganza contra las sociedades humanas. Aparte de la bochornosa escena de los caníbales (hay mas fallos de continuidad y sentido común en esa escena que en 30 años de cine) el resto de aventuras son una muestra de buen criterio y mejor resultado en el campo de las aventuras, enlazando diversas etapas del libro para no encallarse mucho y avanzar en la narración a paso rápido.

Pero no todo son peleas de marineros y calamares gigantes, esta película destapa sin duda la más negra pena de Jules Verne, la exploración de sentimientos tan negativos como la venganza, el odio y el asesinato a sangre fría. El Capitán Nemo es la pura Némesis de la sociedad civilizada, la casi-justa represalia contra las naciones imperialistas y todopoderosas y la imagen especular de lo que podía deparar (y desgraciadamente deparó) el futuro cercano. Apenas 30 años después el mar hirvió de sangre en todo el mundo con la 1a guerra mundia, causada entre otros motivos por la carrera tecnológica, el desarrollo de armas infames y la dominación de los mares y las colonias subdesarrolladas por parte de los cuatro de siempre.



El debate moral empezó previo a la publicación del libro, pues su editor no veía con buenos ojos que un personaje como Nemo no fuera claramente identificado como El Gran Malvado mientras que Verne prefería dejarlo en una peligrosa ambiguedad moral. El Odio, la Venganza y la Guerra existen y son tan reales como las tropelías del Imperio Británico allí donde la garra del león dejó su huella. Afortunadamente el libro vió la luz casi intacto, (y es que meterse con los Ingleses también le era provechoso) y gracias a ello presenciamos el interesante debate entre cuatro puntos de vista antagónicos, el tecno-caos de Nemo, el humanismo ilustrado pro-científico del Pr. Arnonnax, el humanismo populachero de su ayudante Conseil y el populacho caótico e irascible personificado por el arponero canadiense . Fijaos en que cada uno tiene dos atributos, uno de cada una de las personas que le rodean en este círculo vicioso. Kirk Douglas, en su salsa como arponero bravucón y pendenciero, Peter Lorre en un perfecto papel de imbécil y James Mason en un papel de Nemo arrogante, inteligente y agudo, junto con el soso Aronnax sacan adelante los entresijos, nunca resueltos del todo, de este debate filosófico de "gran profundidad."

En esta versión Disney el Capitán Nemo también es listo, culto y sabe de que va el mundo, pero se parece bastante a un malo de Spectra salvo por el gato, o casi. Esta vez lo convierten en un maníaco romántico y perseguido por el destino moral que se ha labrado, con un final mucho mas explícito y sin tantas dudas morales. Y sospechosamente occidentalizado, almenos los indios que conozco son como mas morenos, como los de Slumdog Millionarie y mucho mas. Además eliminan por completo toda referencia al Imperio Británico, generalizando el concepto de Imperialismo a todas las naciones beligerantes en todas las guerras, proponen un final donde las virtudes se imponen a los defectos y edulcoran a Ned Land como un buen tipo, aunque hoy en día tendría que vivir en Japón para no caer en manos de Greenpeace y Nemo sería un vulgar terrorista. El tiempo, para variar, le daría otra medalla póstuma a Jules Verne.

Por sentar las bases del cine de aventuras post-Tarzanesco con algo de base moral:



@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica


9 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Siempre me maravilló que un cabrón como Nemo fuera retratado con tanto cariño en una película Disney. Por cierto que casi se me rompe el cerebro pensando en "la relación alto/ancho de una tarjeta de crédito cuyo ancho ha aumentado el alto de otra tarjeta de crédito", joder con lo fácil que se entiende lo de 2,55 a 1 ;-)

Saludos!

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Doctor,
Si, hoy en día la película sería "007: mision Matar a Nemo" por sus terribles paralelismos con los actuales terroristas suicidas. Pero al lado de Ozimandias, V, y el general Custer, Nemo no es mas que un viejecito cascarrabias y los siguientes exploits de la saga lo convierten practicamente en un héroe.

Lo de la geometría tiene su guasa, ya que la relación de aspecto de una tarjeta de crédito, DNI, etc es de 88/55, que se corresponde con la relación áurea. Si le aumentamos la longitud en 55 tenemos (88+55)/55= Phi+1, muy esotérico todo ello.
saludos!

Mr. Lombreeze dijo...

Me encanta esta película. Yo creo que es una gran película de aventuras, pese al toque caramelizante de la Disney.
Y además sale Kirk Douglas cantando. Impagable.

Hombre la cara de Nemo cuando hunde el buque da cosica, eh?, que no es tan moñas...

Yo quiero destacar este breve momento que se me quedó a fuego grabado en la cocorota: http://www.youtube.com/watch?v=gypzBrZFYp4

Fantomas dijo...

Este es uno de los grandes clásicos que aún me falta por ver. Espero remediar eso apenas pueda.

Saludos.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Mr Lombreeze,
Si Kirk Douglas en su salsa, el arponero juerguista. Y por supuesto la tocata en Re menor, todo un clásico de los ultrajados malvados vengativos, creo que algún día le voy a dedicar una reseña a esta mítica pieza.

Fantomás, pues merece la pena, la más cercana al espíritu de Verne que se ha hecho aunque sus numerosas secuelas destrozaran al personaje.

saludos!

Marcos Callau dijo...

Me encanta esta película, amigo... una de mis favoritas desde que era chaval y sigue siéndolo en la actualidad. Me parece chulísimo el diseño del "Nautilus" y una muy buena adaptación de la obra de Verne con un genial James Mason y un inmejorable Kirk Douglas. Genial reseña.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Marcos;
Si, el diseño del Nautilus es algo sensacional, el personaje en la sombra de esta película y el directo antecedente de los cacharros tecnológicos de Spectra. Otra gran anticipación de Verne.
saludos!

CARLOS SERRANO dijo...

A mi siempre me gustó el ambiente de este film...aunque el cine clásico no es mi fuerte, ya lo sabeis!

Lucifer, Becario del Mal dijo...

mm, si pero no tan clásico como lo que vino después, esas infumables secuelas de la MGM. A ver si este finde puedo escribir algo..