Treinta segundos sobre Tokyo

Thirty seconds over Tokyo
Mervyn Leroy (1944)

El cine bélico tuvo su gran momento de esplendor y popularidad en los 50, casi siempre con bandera barriestrellada para recrear las grandes hazañas bélicas de la WWII. Midway, Pearl Harbour o Guadalcanal, la armada del tío Sam contra los tenaces pilotos nipones o los traicioneros submarinos alemanes, con alguna imagen de archivo y preciosas maniobras navales para la gran pantalla. Pero eso si, cada vez mas peliculadas, con mas himnos, marchas y tópicos, entre el afán por el autohomenaje, la popularidad del género y de paso, mantener al senador McCarthy a una distancia prudente.

Pero esta maravilla de la recreación casi documental es otra cosa. Rodada con la guerra cuesta abajo y las operaciones del pacífico en marcha, es una autentica recreación de los antecedentes, preparativos y la ejecución del Raid Doolittle, la primera y mas ambiciosa represalia sobre suelo Japonés de la guerra. Esta acción bélica no tuvo logros tácticos específicos, fue una simple demostración de poderío, recursos y habilidad y también el serio aviso de que hacer el kami-kaze no es una virtud exclusivamente oriental, solo hay que calentar suficiente a un puñado de aviadores. Y con esto empieza y acaba el discurso patriótico barato, porque fue una proeza de la aviación fina en toda regla que hubiera hecho palidecer a Howard Hughes pero en tiempos de guerra y con un público claramente hostil.


Y como buen documental, dedica el tiempo necesario a mostrar la grandeza no en las acciones heroicas individuales sino en algo mas heroico: pedirle a un piloto que vulnere los procedimientos de seguridad y cometa todas las temeridades posibles: Despegar un B-25 sobrecargado desde la cubierta del USS Hornet, alcanzar 100Km/h en 150 metros, replegar el tren en pérdidas, remontarse y volar 1000 Km de noche lamiendo olas del pacífico, alcanzar los blancos, quemarlo todo y soñar que los vientos favorables te permitan llegar a China.




Por ello no faltan los detalles técnicos: El Mitchells de la fotografía raspando el suelo con el patín de cola, el clásico problema al rotar debajo de 50 nudos. ¡Algo que no querrás que pase en tus despegues! especialmente desde un portaaviones de madera mas estrecho que el propio avión. Estos detallitos demuestran un espíritu técnico-documental que no duraría mucho y el uso de pilotos especialistas y manobras reales en lugar de top-guns sobrados haciendo el burro con tecnología punta. Aunque eso sí, me queda la duda de si un espectador poco versado en aviación puede reparar en todos estos detallitos.



Pero aparte de los logros de los especialistas, también fue oscarizada por sus efectos especiales. Digna sucesora de "Bombardero" en este premio, consiguió sugerir la cabina y el viaje del raid en un excelente escenario mecánico y las maquetas de toda la vida, con un cuidado en el trucaje que no recuerdo haber visto a este nivel hasta muy entrados los 50. Incluso la forma en que las sombras dentro del avión responden a los giros y piruetas está contemplado en esta magnífica panorámica del B-25 sobre la ciudad.


La última parte cojea un poco más, ya sin aviones por enmedio pone el foco en las aventuras por la supervivencia de los pocos que llegaron al estado ocupado de Manchuria, la fuga a la China Nacionalista y la repatriación final de los pocos supervivientes Aquí se da una visión muy humana de la guerra, quizá demasiado, basado en las capacidades y aptitudes personales mas que la gran estrategia global y por supuesto muy diferente al terror aéreo y los bombardeos civiles en Londres, Dresde, Tokyo o Estalingrado.

Por lo demás, apariciones puntuales de Mitchum y Spencer Tracy como Doolittle, mucha gente y mas aviones para todos los gustos. Lástima que en adelante, al amparo de las piruetas y las maniobras en velocidad se olvidara que, apenas 40 años desde que los Wright lograran el sueño de Ícaro, 16 tripulaciones se embarcaron en la aventura aérea mas notable desde el vuelo de Lindbergh.
Por su osado realismo aéreo, épica, historia y por la visión diferente de las pelis de guerra:


@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

4 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Recuerdo aquellas sesiones de tarde cuando era pequeño y emitían películas de submarinos, destructores, cargas de profundidad, aviones y mucha tensión.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Pepe, de pequeño me flipaba con las pelis de barcos y submarinos, pero como que ahora me dan mas claustrofobia. Me quedo con las de aviones!

miquel zueras dijo...

El "Raid Doolittle" es uno de mis episodios preferidos de la última guerra mundial. No fue muy eficaz pero sicológicamente dio a entender a los japoneses que no eran invulnerables. Eso les impulsó a efectuar el ataque aéreo sobre Oregon como respuesta. Borgo.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Miquel,
en efecto, fue una misión mas psicológica que táctica, pero de cara a levantarse la moral ellos mismos mas que para hundir la japonesa, eso aun estaba fuera de su alcance. Posiblemente fuera la última expedición aérea junto con la batalla de inglaterra, antes de que el radar, la guerra de barquitos y los cazas modernos le quitaran la gracia a volar.