Tres Metros Sobre El Infierno

Si, esta película desentona bastante en mi línea editorial, pero me dijeron erróneamente que Nerea Camacho tenía un papel grande así que había que darle una oportunidad.

Tres Metros Sobre El Cielo
Coca-Cola (2010)

Gracias a los créditos del ICO, ideales para rescatar negocios que se hunden, la inestimable publicidad de Cocacola en forma de Product Placement a pantalla completa y dado que el paupérrimo nivel de la saga Eclipse ha puesto el listón a tres palmos sobre los invertebrados, el director Fernando Gonzalez Molina, forjado en obras tan destacadas del mercado audiovisual como Los Hombres de Paco, demuestra en un par de horas lo que vengo diciendo desde hace tiempo: que talento no falta, lo que falta son ganas.

Porque contra lo que me esperaba todo el elenco juvenil salva la cara con dignidad, aplomo y trabajo duro, algo que no pueden decir los eternos secundarios de las producciones españolas baratitas. El dúo protagonista de esta versión hormonada y rosa, este cruce entre El Juego del Ahorcado y Grease, da esperanzas de que en el futuro puedan tener alguna cosa mas que decir, alguna cosa mas que en Los Hombres de Paco me refiero. Igualmente Nerea Camacho y Álvaro Cervantes (Nominado al Goya por El Juego del Ahorcado justamente) parece que le van pillando el truco y dan mucho juego, mientras que la parte adulta de la película es un desdibujo total e innecesario de encasillados en culebrones televisivos que no merece especial mención.

Pero da igual. Porque el objetivo era hacer la versión nacional de Crepúsculo, una niña pija con bragas de Hello Kitty que consigue domar e imponer su carácter sensible pero recio a un chulazo duro, rico, mas peligroso que Chuck Norris con una rabieta y llevarlo a enoquecer de amor auténtico ante su desdén (si es que eso del amor auténtico existe, claro, tema importante aquí!) . O sea un producto decididamente para ellas, com mas estrógenos que una fiesta lésbica y algunos deslices argumentales que sólo se pueden obviar si uno presta mas atención al chulazo sin camiseta que a la realidad.

Y aquí está la pega, porque todo eso es perdonable en la primera parte de la película, amena, divertida y con muchos detalles trágicos que no esperaba, una versión puesta al día de las pelis antes mencionadas con cierto gancho modernillo y hasta justificable en sus arriesgadas premisas. Pero cuando entran los dos en celo, la cosa se pone muy pero que muy intragable. A partir del inveitable apareamiento recreacional la cosa degenera en una sarta de refritos innumerables, desde Dirty Dancing a Oficial y Caballero, todo ello desde una prespectiva 100% ginocéntrica donde el personaje masculino ve como su desarrollo queda fuera del guión, fuera de toda coherencia argumental y pierde las pocas neuronas que le quedaban en beneficio de la finalmente heroina del dia, una chica con los pies sobre el suelo, la mente en las nubes y el ego en Júpiter para deleite de la concurrencia femenina del cine y del asombro del resto.

No me malentiendan, no estoy pidiendo igualdad de trato en la pantalla, pero si en las butacas. Todos hemos pagado entrada por igual y sabe muy mal ver a un pobre chico convertido de golpe y porrazo en un un secundario dedicado a dar entradas dramáticas a la chica para que esta suelte perlas que figurarian en la portada del Superpop o su actual versión quiosquera, mientras que las turbulencias emocionales de él, que son las que tiran del carro durante la primera hora, quedan extinguidas en una bola de sufrimiento y mal de amor diarréico incurable y con seria afectación sobre la inteligencia. Para colmo, la escena cumbre se remata en dos patadas en un alarde de narración dual o paralela totalmente penosa y mas artificiosa que un episodio de Dr Who, una muerte tan innecesaria como oportunista y un desquicie colectivo que no toma por sorpresa a nadie, perpetrado sin preparacion ni resolución, como en un cuento infantil de los malos, alargando la nadería mas absoluta durante unos eternos minutos de indigencia intelectual a niveles épicos. Neocursileria 2.0 No me nauseaba tanto desde que confundí la pasta de dientes con el champú.

Y digo yo: Si hemos visto que la primera hora puede ser aceptable para todos los públicos, ¿porqué cambiar? Almenos hemos sacado algo en claro. Y es que de algún modo la Cocacola quiere expandir su mercado entre las jovencitas que van al cine. Uf que sed me está entrando de repente...


Porque aguantó una hora sin mirar el reloj, el comité de peliculas cremosas vota

@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

5 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Hombre pero si su gran éxito en taquilla ha provocado que se esté rodando la secuela, 500,000 adolescentes hormonadas no pueden equivocarse, aprenda usted, hombre.

Un saludo sorprendido de sus nuevas aficiones...

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Si, me temo que es un filón comercial inagotable. Sufro por el mundo. By the way por aficiones sorprendentes ¿se refiere al tema curro o a esto de ver cine-caca?
saludos!

Dr. Quatermass dijo...

lo del cine-caca es innato, así que ya le preguntaré por el otro tema en cuanto tenga ocasión :-)

Ivan R. Saldias dijo...

Me sorprende muy gratamente tu elocuente crítica.
Pero discrepo con Dr. Quatermass:
"Santa Claus conquers de Martians" es cine-caca o cine-trash...
Lo que le pasa a "Tres metros..." es que es cine sin cine. Tiene naturaleza audiovisual (se ve y se oye a la vez) pero no juega en la liga del lenguaje cinematográfico: metáforas visuales, progresión de escala... Pero no hay nada mas.

un saludo
Ivan R. Saldias

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Ivan,
No pretendía tampoco ser muy analítico, solo mi particular venganza a esta malograda oportunidad de entretenimiento navideño. Creo que Quatermass se refería al cine-caca como una explotación comercialoide sin interés cinéfilo alguno y no al 'trash' que suele ser mas especulativo, sin tantos medios y desde luego sin aspiraciones de blockbuster.
Saludos!