Cosmos

o mejor


COSMOS


(BY CARL SAGAN OF COURSE)

Si a estas alturas no sabes quien es Carl Sagan, apaga y vámonos. Si almenos te suena que era un tipo que hablaba de ciencia, publicaba libros y esas cosas aún tenemos arreglo. Ojo, que hablar de ciencia y publicar "Best-Sellers" es algo que normalmente hacen los payasos y charlatanes, pero que no hace tanto, en la era pre-internet, estaba reservado a una categoría especial de personas, los Divulgadores. Gente capaz de hacerte entender lo que todos tus profesores de la escuela no pudieron.

Pues bien, ademas de astrónomo y divulgador, Sagan era un filósofo, y de los grandes. Una persona convencida de que la exploración del espacio es la exploracion de uno mismo, el avance del pensamiento racional representa el avance de nuestra especie y que nuestro futuro, pese a que no está escrito en ninguna parte, debería tener muy en cuenta las lecciones aprendidas de las estrellas, y el reflejo de los milenios pasados que captamos con su mortecina luz.

Sagan además logró que este cóctel explosivo de conocimiento, filosofía y hoja de ruta para la supervivencia de la humanidad a un milenio vista, fuera comercializado en forma de serie de 13 episodios. Pese al inexorable paso del tiempo y el cambio de paradigmas a escala global que hemos experimentado como especie en los últimos 30 años, sigue tan vigente como entonces. No en vano fue el ponente, por vez primera, de los conceptos "Efecto Invernadero" "Invierno Nuclear" o "Cambio Climático" todo ello a raiz de sus investigaciones en las atmósferas de Venus o Marte y aplicadas a sus posibles consecuencias en la tierra.

Pero Cosmos no es una palabra culta para cerebritos, es una definición puramente filosófica y esencial a nuestro conocimiento. Cosmos es el opuesto al Caos, a la pelea entre el Dios del Trueno y el Baal de Turno para dirigir los destinos de la humanidad. Cosmos es cuando, por vez primera hace ya 2800 años, alguien se levanta por la mañana y afirma con toda rotundidad que el universo es cognoscible. Que está gobernado por reglas que nadie, ni el propio universo (o su improbable hacedor) pueden saltarse, y por tanto es posible averiguar dichas reglas y dominar las cadenas de causa-efecto sin necesidad de sacrificar al primer invertebrado que se cruce en el camino de un oráculo cualquiera. Porque hablar del Cosmos era hablar de un sistema que no toleraba los caprichos de una Deidad. Y si el todopoderoso Zeus tembó ante el ingenio de Eratóstenes, sin que le partiera un rayo, ¿porqué no podían estar todos equivocados?

Este punto, relatado aquí en cuatro palabros, es el núcleo del capítulo 7 de la serie, el punto álgido de un camino que nos adentra en la historia de la ciencia, nos lleva a la batalla crucial entre el método empírico de Eratóstenes, Aristarco o Demócrito y el mundo de las ideas de Platón, Aristóteles y el advenimiento del Cristianismo, y finalmente muestra el futuro que tenemos por delante, desde la búsqueda de vida extraterrestre a el sostenimiento de la ecología durante el próximo milenio. Este círculo virtuoso completa una serie, que mas que una quincena de episodios muy bien narrados, forman una superproducción de 13 horas de conocimiento perfectamente estructurado y accesible para cualquiera con ganas de pensar un poco. (Incluso ciertas digresiones con la Relatividad General y los Bujeros Negros, algo que se puede explicar bastante bien si prescindimos de las matemáticas por un rato)



Pese a los 30 años transcurridos desde el rodaje de la serie, su vigencia actual es indiscutible. Los problemillas que ahora afrontamos, escased de recursos, contaminación y cambio climático ya fueron extensamente anunciados mucho antes de que cualquier periodicucho se tomara la libertad de relativizarlo, el auge de china y las potencias emergentes ya era un hecho establecido y también la necesidad de tomar medidas. Nadie hizo caso y ahora el problema nos ahoga, entre el encallecido debate pro/anti-nuclear, la contaminación mediática de los grupos de presión conservadores y los nuevos enemigos del mundo del S.XXI, la revolución bíblicointegrista anti-Darwiniana, la sublimación de la tontería mística de los sanadores o terapias alternativas a cada cual más ridícula, hasta llegar al cuello de botella crónico en los presupuestos de investigación y educación, que en el fondo son lo único que nos puede salvar el pellejo.

Una vez mas tenemos los problemas delante, las soluciones por hacer y muchas ganas de mirar hacia otro lado e ignorar la realidad. Dijo el sabio que si las estrellas nos hablasen, muchos mirarían al suelo de verguenza. Pues bien, hablar, hablar, si que hablan. Quizá es que muchos preferimos no escuchar. Cosmos no es una serie de planetas y estrellas, es una serie sobre las personas y civilizaciones, nuestras ansias de saber y de obtener respuestas. Es filosofía para un mundo náufrago en un mar de tonterias y un bálsamo para los que pensamos que, en alguna parte, hay un islote de sabiduría que nos puede salvar del desastre, si remamos todos en la dirección que toca.





Y todo ello barato barato, por una vez que algo "no tiene precio" se puede conseguir por menos de lo que cuesta un lavado de coco en casa del naturista o la pulsera magufa de turno. Porque hay que tener la mente abierta, pero no tanto para que se nos caiga el cerebro. La mayor enseñanza no es sólamente un principio filosófico sino su firme colocación en un universo ordenado, regido por leyes que no conocemos por completo pero si en gran medida, y examinado mediante un saludable escepticismo, lejos de los dogmas fundacionales, mitos, y lo que suele ser mas determinante, las propias expectativas de cual debe ser nuestro lugar en el universo.



Por todo ello, Lucifer otorga su premio especial al pensamiento racional y filosófico a esta serie y lo hace extensivo a todos sus seguidores.

5 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

La serie Cosmos, además, enlazaba muscicalmente a Vangelis con Shostakovich de una manera magistralmente natural.
Sagan tenía hermosa hasta la voz de su doblaje al castellano. "El mundo y sus demonios" es uno de mis libros de cabecera. Me encanta tu definición de divulgador: Sagan, Trefil, nuestro Punset. Qué prohombres. Son nuestros prometeos contemporáneos. Para mí la serie es un absoluto clasicazo y ocupa un lugar de honor en mi dvdteca

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Mr Lombreeze, inolvidable la BSO de Vangelis (que recomiendo en su edición CD) y el resto de temas de Jarre, Holst y los grandes clásicos. Tan currada como cualquier otro aspecto de la serie.

El doblaje, pese a su hermosa voz, comete varios gazapos técnicos además de mucha censura patria cuando traduce la "masacre y exterminio" de Hernan Cortés por un "conflicto cultural de penosas consecuencias".

Pena que todavía nadie haya tomado el testigo de Sagan en estos temas.

Insanus dijo...

Un clasicazo. La uso para todo. De fondo para leer, para sestear, por placer de revisitación. A mí me encanta ese doblaje con la voz original solapándose, me relaja una barbaridad.

No he leído nada de Sagan, eso sí, pero tengo en el ereader dos o tres cosillas suyas, Cosmos, Contacto y alguno más. A ver si me pongo.

Dr. Quatermass dijo...

Debería revisarla, recuerdo verla de enano y pillar la mitad pero quedarme fascinado ante sus imágenes. Y sí, la filosofía nos puede enseñar mucho.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Insanus, me quedo con "el mundo y sus demonios" como gran sumario de toda su labor de escepticismo y promoción de la ciencia. Pero prefiero la serie, que tiene mas fotos de galaxias.
Doctor, esta revisitación es obligatoria, más cuando sienta las bases cientificas de "contacto" y en la que hay innumerables referencias a esta serie.