Especial: la humanidad celebra 50 años

50 años desde que asomara la cabeza de la cuna.

El 12 de Abril de 1961, una anciana campesina de Siberia fue la primera persona en hablar con un ser procedente del espacio. Regresaba a su casa después del paseo matutino cuando, detrás de un recodo del camino, apareció un extraño ser con casco tipo escafandra y un traje de presión color butano lleno de tubos y extremadamente polvoriento. Tras dejar caer su cesto de cebollas, la estupefacta la campesina reaccionó como nosotros al ser interpelados por un turista extranjero: hablar muy alto y muy despacio pero en el propio idioma. Y gesticulando mucho. La traducción aproximada del ruso, dialecto del oblast de Smolensk, sería

"¡¡Grijander!! ¿Vi-ee-nes del Es-paa-ciooo?

Y levantándose el casco, el misterioso y mareado ser del espacio respondió:

"Si, pero no tema, también soy soviético" ... ¿el lavabo, por favor?

Con estas palabras, el hijo de un carpintero de Klúshino, piloto del ejército desde 1957, certificó que estaba vivo y coleando. Después de batir el récord mundial de salto en paracaídas, Yuri Gagarin volvía a La Tierra. En 1957 consiguió sus alas de piloto, en 1959 consiguó ingresar ingresar en el programa espacial Vostok-1 y ser el primer cosmonauta en circumnavegar el planeta. Por si fuera poco, lo logró en 80 minutos, hacendo también añicos el novelesco reto de Jules Verne de realizarlo en 80 días, un sueño apenas posible 80 años antes.

Aunque los contínuos éxitos del programa espacial NASA superaron con creces los logros soviéticos, en especial el programa Apollo-11 que llevaría al Eagle al Mar de la Tranquilidad, el primer vuelo espacial representa sin duda alguna el acontecimiento mas significativo en el camino que nos llevará a colonizar los arrabales de la galaxia. (O eso, o a entrar en las listas de especies extinguidas antes de un milenio). Por desgracia Yuri tuvo poco tiempo para ver estos y subsiguientes avances, ya que murió en primavera de 1968, tras un accidente con su avión de pruebas.

Pero los próximos retos estan bastante claros: hay que ir a Marte. No porque sea fácil, útil a corto plazo o porque haya que establecer ahí una embajada (aunque bien pensado, sería un destino magnífico para Aznar, Berlusconi, y Mourinho) sino porque es uno de los pasos necesarios para establecer misiones permanentes en todos los planetas. Este factor x10 en nuestra presencia en el sistema aportaría datos de valor incalculable para la detección de meteoritos y cometas, estudios sobre la formación del sistema solar (ergo, de la galaxia y del universo) y de extraordinarios avances en todas las áreas del conocimiento del cosmos, la tecnología para alcanzarlo y replantear nuestro futuro a 100 años vista. Y porque incrementa mucho las probabilidades de detectar y ser detectados por otras civilizaciones, caso que existan y quieran charlar un rato, durante el próximo milenio.

Las probabilidades de supervivencia en nuestro planeta son por desgracia bastante pequeñas, almenos a escala de tiempo planetario. Hay numerosos eventos que pueden extinguir la vida humana o devolverla a la edad de piedra: meteoritos, virus, erupciones solares, el cambio climático, un invierno nuclear o una guerra permanente por los recursos naturales, el agua y el aire; todas ellas nos pueden llevar a una espiral retrógrada que imposibilite el avance científico, o que incluso se pierda lo que ya tenemos aprendido, dejándonos indefensos ante el siguiente y definitivo evento de extinción. Las probabilidades que un adulto lo vea en su vida son remotas. Pero las probabilidades de que un nieto de este adulto, nacido en 2060, con esperanza de vida hasta 2160, pueda ver cómo llega ese dia, no son tan remotas, a los sumo improbables. No por los motivos que he expuesto, podría dar centenares de motivos, pero el único que importa y por el que deberíamos preocuparnos es por aquél que aún no conocemos, y que nunca conoceremos si no avanzamos lo suficiente en este siglo. Otra cagada mas, como la de los CFC, el amianto o el SIDA y seremos historia. Otra cagada como la de Fukushima o Chernobyl y seremos ... geografía.

Suponiendo que después de todo, por suerte o por habilidad, podemos dejar atrás estos temores ¿Podremos vivir 20.000 millones de personas en el mismo planeta sin agotarlo por completo o acabar comiéndonos entre nosotros? Poco probable. Salvo que nuestro conocimiento siga un crecimiento exponencial, pagado por las dos docenas de paises que se lo pueden permitir y sin cortar el presupuesto de investigación cada vez que un banquero estornude y pida un rescate financiero. Hay también los mas optimistas que piensan que en poco tiempo llegarán los extra-terrestres a salvarnos el trasero y de paso predicar un mensaje de amor y paz universal. También es poco probable, almenos durante este milenio. Y tampoco está muy claro para qué tendría que venir nadie a echarnos una mano, quizá también tienen problemas semejantes a los nuestros, o esto les pilla muy lejos o simplemente no creen en hombrecitos verdes del espacio.

No, no hay mas remedio que seguir avanzando. Yuri dio el primer paso. A nosostros nos toca seguir adelante. Si algún día podemos erigir un monolito de basalto en Saturno, ya sabemos sus dimensiones (1x4x9), su nombre (Piedra de Clarke & Kubrik) y el nombre de arriba de todo, Yuri Alekseyevich Gagarin.

4 comentarios:

marguis dijo...

O avanzamos o se inventa en Soylen Green... :P

Lucifer, Becario del Mal dijo...

¿lo querrá con patatas grandes? - ¡Gracias por confiar en MacSoylent!

Dr. Quatermass dijo...

Yo soy pesimista como has leído, pero me ha gustado tu escrito. No es solo una pena abandonar la investigación espacial (al menos al ritmo con que se iba en los 60-70), es que seguramente es una necesidad, y de las pocas cosas que hoy en día hacen a uno ilusionarse con un futuro mejor. Los extra-terrestres algún día llegaran, como dice el Sr. Sagan en "Contact", vaya desperdicio de espacio si no hay nadie ahí afuera.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Bueno, yo no creo que vengan los extra-terrestres a lo "plan Marshall" a darnos tecnología guay y un futuro mejor así de gratis. Pero almenos que nos den un toque a ver si, ni que sea por presión popular, recuperamos el espíritu emprendedor de la carrera espacial.

Además esto es muy interesante.