El suicidio de Jobs y los Piratas de Silicon Valley



El Suicidio de Steve Jobs y Piratas de Silicon Valley (1999)

Me pone enfermo la forma que tenemos de glorificar a las personas una vez muertas, solamente porque supieron captar titulares de periódicos y llegar a autoadjudicarse el título de 'gurús' de lo que sea. Mas en este caso, donde el fundador de Apple murió por estúpido, algo casi equiparable al suicidio.

No voy a entrar en quisquillosos tecnicismos médicos ni aseverar que un hombre de su posición y fortuna podría haberse salvado al 100%, pero cuando uno abandona un tratamiento médico simplemente porque cree que su forma de ver el mundo cambia la forma del mundo, estamos ante un caso de misticismo terminal que merece mas de un comentario.

Los detalles técnicos los podeis leer aquí, si os interesa el diagnóstico del insulinoma, pero si no os basta con saber que rechazó el tratamiento 'convencional' (o sea el único) a favor de otro tratamiento consistente en dietas místicas y tratamientos paramédicos ( osea, que no hacen nada). Cosa que sucede con mas frecuente entre gente supuestamente erudita, culta y con cargos de responsabilidad, y que basan todo su éxito en ver sus propios aciertos y ignorar sus fracasos y decisiones equivocadas. Lo dije ya en este artículo y se confirma viendo el perfil de ganador de Jobs, su total pasión por la vida y el trabajo y el nivel de autoconfianza y liderazgo que pretendía transmitir. Cuando mejor te creas, antes te van a engañar.

Quería destacar este tema en primer lugar porque ha sido lo menos mencionado del 'tema Jobs'. Se ha hablado mas de él este mes que de cosas ciertamente mas importantes y trascendentes para el mundo, y lo único relevante e iluminador, esta estúpida muerte autoacelerada por un brote de misticismo y pensamiento mágico, se ha callado miserablemente para no emborronar la figura del visionario que nos quieren vender.

En el mundo de la ingeniería ser un visionario es sinónimo de ser un vendemotos: conseguir que te subvencionen proyectos sin viavilidad garantizada y hacer que docenas de personas trabajen 18 horas al día para tí durante meses para grabar su nombre (el suyo, no el tuyo) en la historia. Parece muy épico pero no lo es. Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckenberg y todos los gurús de la historia no han hecho mas que lo que en este país se considera un pelotazo: conseguir un contrato millonario basado en el trabajo de otros, modificarlo lo justo para venderlo como propio y hacerse de oro antes de que pase la ola, como acaba pasando invariablemente en todo.



Si en algo fue un gurú el señor Jobs fue en conseguir destrozar paraa siempre a muchos de sus colaboradores, exigiendo largas jornadas de trabajo, creando productos enfrentados entre sí para competir internamente por ser los mejores y usando todos los recursos legales para hacerse suyas las patentes de Xerox y anular las que consiguió Microsoft del mismo sitio. Todo un logro tecnológico. Parece que la historia no deja de repetirse: como en la "Red Social" pero en 1980.

Hablando algo de cine para variar, estuve repasando Piratas de Silicon Valley, un biopic sobre Jobs, Gates y la historia de sus dos gigantes tecnológicos. Incompleto, ya que sólo alcanza hasta el despido de Jobs en 1985. Ahì se retratata a Bill Gates como una persona taimada, calculadora y oscura, con un gran afan de devorar todo aquello que poseían los demás, y a Jobs como un líder engreído y tiránico, incapaz de distinguir a amigos de enemigos y un enfoque bastante perverso del negocio. Aunque no es ni emocionante ni inesperada, resulta mas creible esta mirada oscura y pervertida del mundo de los negocios que los discursitos azucarados que hemos tenido que tragarnos estas semanas.

Me ha llenado de pena ver, además, como los medios y muchos bloggers se han volcado en ensalzar el famoso Discurso de Stanford, en el que Jobs hace gala del misticismo sobre sus circunstancias, nacimiento y adopción para revelar el gran secreto del mundo: que si te lo curras mucho, todos podemos crear un imperio. Que no hay que creer en lo que digan las universidades ni los expertos sino convertirse uno mismo en uno, que ser despedido es lo mejor que te puede pasar para encontrar tu camino, etc. Un discurso pasmosamente pueril, místico, emotivo y lleno de humildad para transmitir los valores del trabajo duro y de ser listo antes que ser instruido, culto o haber pasado por la universidad. En efecto, la cimbre del vendemotos: chulear de haber llegado a la cima sin ni siquiera haber pagado el peaje que pagamos todos para que nos den curro.

No me es tan extraño este discurso, es la presunta humildad del genio presentada de forma que pueda ser entendida. Casi igual reacción me causó el discurso de Josep Guardiola en el Parlament de Catalunya hace unas semanas: si madrugamos mucho, lo podremos todo. Muy bonito pero bastante insustancial. Prefiero a la gente que admite que ha tenido suerte de estar donde está, de contar con un gran equipo de profesionales y de haber acertado la dirección del esfuerzo y del trabajo. Y que para pasar de ser un lacayo a un gurú hay que trabajar menos y leer mas sobre como va el mundo, perder los escrúpulos, mentir mas que la competencia y sobrevivir en un mundo donde eso implica ya grandes dosis de ingenio, malignidad y montones de abogados. Jobs, Gates, Zuckenberg, todos deben sus fortunas mas a sus abogados que a su privilegiada visión del mundo.

Además uno de los granes logros de Apple fue precisamente vender humo: vender exclusividad y emplazar a sus clientes a esperar las grandes ventajas de su sistema para mas adelante, una historia que últimamente se repite bastante a menudo. Venderse como alternativa cuando no lo era y gastar ingentes cantidades de dinero en dar confianza a su mercado justamente por haberse gastado ingentes cantidades de dinero. Una vez mas el misticismo empresarial en forma de profecía autocumplida, como la excentricidad de contratar a Ridley Scott para crear su gran comercial, el mas caro del mundo teniendo en cuenta que sólo se emitió una vez en la final de la Superbowl, intentando dar la imagen de ser una empresa del pueblo y para el pueblo: el rival del gran hermano de IBM de 1984. Qué suerte haber lanzado el MAC en 1984:




"We Shall Prevail", dice el matón de IBM. Pero resulta que no. Una vez mas Jobs la cagó, su rival no era IBM sino Microsoft. Fué éste el que le dió el golpe de gracia a IBM y por ende relegó al ordenador pijo de Apple a ser una curiosidad de museo ante el auge del PC. Refugiado en su mundo de éxitos, Jobs la siguió cagando hasta ser expulsado de su propio paraiso por sus actitudes de psicópata mas que por el éxito de sus productos, pasó su travesía en el desierto, volvió a Apple donde siguió con éxitos y fracasos a partes iguales (lo que suele acertar un mono lanzando una moneda al aire) hasta la cagada final con el cancer. Si, realmente se merece una estátua, pero no en Stanford sino en el pavellón psiquiátrico. El análisis de su vida sería una impagable colección de errores que no se deben cometer, pero para qué si es mucho mas interesante emocionarse y llorar ante la persiana bajada de una AppleStore.

Volviendo a la película, le pueden echar un vistazo simplemente para ver como han conseguido caricaturizar a todos los que eran en Apple y Microsoft por aquella época, con esforzados vestuarios y barbas postizas para envejecer unas cuantas décadas a tan ilustres visionarios. Les dejo un par de minutos del inicio para que vean que ya el propio personaje inspira mas misticismo y un atisbo de locura que su gran rival y claro ganador de la contienda, el gran Hermano Bill Gates del que ya habrá tiempo de hablar en adelante.

7 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Chapó, me he leído con deleite tan magno texto porque pienso como tú. Esta sociedad de mierda diviniza personajes de dudosos méritos, hasta ha tenido la suerte de palmarla en la cima, cuando de aqui a 5/10 años Apple sufra el inevitable bajón ni se acordarían.

Yo no he puesto mis manos en un cacharro de la manzana y no creo que lo haga, soy feliz con mi SONY Ericsson y con mi PC de media market "yo no soy tonto"

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Ja ja, veo que es muy optimista con Apple. Yo le doy un año antes de que el mercado se reajuste y lo ponga en su sitio.

Creo que Apple ha conseguido ganarse a un público muy fiel, cosa que ya querrian muchas marcas, pero con la parte del leon de los hand-held devices en manos de Android, le espera un camino muy largo vendiendo MACs.

De Sony, me parece evidente que el lema que ha guiado su última reestructuración empresarial es "Queremos ser como Apple", imagen de marca, política de diseño y manufactura, esfuerzo de marketing como punto central de la cadena de valor, y a vender que es lo que mola. Y que habrá querra por los tablets y los contenidos de pago. Y que en estas guerras al final perdemos todos.

Mr. Lombreeze dijo...

Amigo Roboto Lucífer, al hilo de este post recuerdo haber leído cómo Galileo Galilei peregrinó a una casa italiana para curarse de unos males. La casa en cuestión era la de la Virgen María que los ángeles habían llevado desde Palestina a Italia...

No puedo añadir nada mejor a lo ya dicho en tu estupendo post con el que estoy totalmente de acuerdo.
Si acaso, aprovechando lo del Pisuerga, recordar la falacia ésa del cine de autor que es otro ejemplo, esta vez en el terreno del 7º Arte, de lo que estás exponiendo. ¿Cine de autor?, no me jodas, menudo contrasentido.

La peli me da un poco de miedo, pero a lo mejor le doy una oportunidad.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Lombri,
Quizá la falacia del cine de autor viene del abuso de la palabra, su artificiosa oposición al cine de género o las ganas de encumbrar a alguien por parte del periodismo facilón de turno.
Otra cosa es que algunos directores (productores-guionistas etc) tengan mas control sobre el resultado final que otros.

La abundancia de producciones baratas, apoyadas sobre tópicos y refritos de un género, favoreció que se encasillase el cine de género en la categoría de cine de segunda, con grave perjuicio para todas las películas de género, y que se buscase en el 'cine de autor' un antónimo para hablar de producciones alejadas de los chichés mas vetustos y con una visión mas ámplia de los recursos cinematográficos disponibles. Obviamente habría que inventar nuevas palabras para estos conceptos sin perjudicar a los géneros ni alabar excesivamente a directores que quizá solamente cumplian órdenes. ¿Que le parecería cine-cátering y cine-gourmet?

Mr. Lombreeze dijo...

Mmmm, no sé Lucífer, no sé...
Yo casi que me quedo con mi particular clasificación de siempre: cine bueno y cine malo. Jajajaa. Saludos, my friend.

Insanus dijo...

Y es algo que se da mucho entre la casta de triunfadores empresariales, incluso entre el artisteo más reciente, no sé si como parte de un discurso inevitable o como verdadera creencia personal en el afán de superación y el esfuerzo diario. Si has tenido la suerte de estar en el momento justo y en el lugar apropiado, supongo que resulta natural "disculparte" pensando que es todo fruto de tu talento y de tu trabajo. Es como caer de pie sobre una montaña de monedas de oro y teorizar después sobre cuánto tuviste que doblar el espinazo con la pala para llenar las sacas y vigilar tu monte de riqueza.

Pero me quedo de piedra con ese dato de Jobs acogiéndose a las paraciencias. Algo había escuchado, pero creía que era un bulo.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Insanus,
Si, tal como comentava aqui cuanto mas listo te creas, antes te van a engañar. Mas de lo mismo le pasó a Peter Sellers con los astrólogos y el curandero filipino que le recomendó no operarse del corazón.