Game of Thrones (y la estrategia del cuchillo)
GRR Martin 2001- ??

Comentaba hace nada que la serie de la HBO esta muy bien, pero hoy toca hablar de libros. Porque por mas arrobas que tenga la serie, la novela mola mas. Pese al spoiler masivo que es esta serie, nunca es tarde para engancharse al juego de tronos de verdad, el que uno se elabora en su mente intentando adivinar un final cada vez mas tenebroso, cuál será la próxima víctima de tan macabro juego o, ya puestos, intentar anticipar las consecuencias geopolíticas de tal o cual matrimonio, batalla o nombramiento. Especialmente ahora que acaba de salir la quinta entrega de la saga y esta empieza a precipitarse a su final.


Juego de Tronos además me parece terriblemente real, sólo hay que echar un vistazo a la historia europea para ver que, detrás de los cuatro elementos de fantasía que van esparcidos en lugares clave, la mayor parte de las historias son una novelización alternativa del Medievo, una época de cambios importantes en la forma de entender el derecho y la legitimidad que desembocaría en la famosa guerra de los cien años.

Puede verse también en el trasfondo una inspiración en el clásico de Maurice Druon (Los Reyes Malditos), otro maestro de la novelización histórica ambientado en la misma época y basado en un conocimiento de los movimientos historicos bastante completo, que nos explica justamente las causas políticas que llevaron a esta gran guerra europea, activada por la pugna jurídica Valois-Plantagenet y cuyas réplicas segurían dando coletazos en el tiempo hasta la Guerra de las Rosas o el advenimiento de los Tudor a la corona inglesa, los Borbón a la Francesa y sacudiendo por el camino también los reinos de Castilla, Escocia y Holanda entre otros.

En el terreno de la fantasía Martin se distingue por ser un acérrimo seguidor de los Mundos Secundarios. Cuando a principios del sXX el señor Tolkien se juntaba con L. Carrol y otros colegas, su principal debate era sobre cómo la fantasía debería usarse para hablar de temas reale. Mientras que los relatos de "Alicia" son los mas claros ejemplos de una fantasía vista "A través del espejo" donde una persona real se enfrenta a un mundo imaginario, los Mundos Secundarios defendidos por Tolkien pretendían construir toda una realidad secundaria en la que ubicar sus personajes y situaciones. Por supuesto esta discusión nunca se resolvió en vida, al contrario, generó nuevos debates entre la fantasía con cierta 'aplicabilidad universal' y otras variantes como las fábulas satíricas, metafóricas o directamente alegóricas.

Tradicionalmente considerar elementos de fantasía en nuestra realidad ha sido mas fácil (véase las películas de zombies, vampiros, robots, hombres-lobo, mutantes, clones, jedis, muppets, ...)  mas en el cine que en la liteatura. Pero algunos se atrevieron con los Mundos Secundarios como la Tierra Media de Tolkien, o el Conan de R. Howard, el Arrakis de Herbert, todos con escenarios de Low Fantasy, y mas a finales del sXX en los territorios de High Fantasy que en principio eran mas zona freak que otra cosa (Robert Jordan o incluso los míticos Dragones y Mazmorras), encontrando muchos e interesantes puntos intermedios como Star Wars en el cine, Battlestar Galáctica en televisión  o ya puestos gran parte de la obra de Asimov. Estos  'crossover' juegan con posibles futuros de la especie humana, utilizan la tecnología como elemento mágico en la sombra (véanse las Ley de Clarke) y presuponen mucho para sorprender con poco. Siempre me pareció algo cansino el planteamiento del Abuelito Asimov, cuyas novelas parecían mas una trama de detectives en el espacio, copiando literalmente todos los roles actuales a sus escenarios en el año 37000 y pico, pero sin siquera plantearse cambios de esquemas políticos, sociales o familiares y extrapolando la familia estándard de clase media americana como modelo  perpétuo de sociedad. Prefiero el Cyberpunk o las novelas cargadas de magia de Clarke (pero con todo conservo mi biblioteca de Asimov en un pedestal).

Pues volviendo a Juego de Tronos, igual pero al revés. Un pasado fictício lleno de mitos y leyendas, aunque siempre amenazantes de volverse realidad, como suele suceder en cada volumen. Todo el trasfondo histórico hace honor a los mitos y leyendas funadionales de una civilización, pero no empaquetado en un aparte tipo Silmarillion sinó pues como eso, como leyendas y historias perdidas en la memoria y en el tiempo. De ahí un escenario de bajo contenido en magias y brujerías, mas próximo a Cimeria en este aspecto, pero en una época mas avanzada, en un etermo medievo que convive con civilizaciones pertenecientes al periodo clásico y pequeños atisbos renacentistas nunca terminados.

De ahí la magia de verdad, la de Martin a la hora de unir todos estos ingredientes de historia, magia suave, (de momento) y de cuentos tradicionales para crear su propio universo, un lugar ideado para acoger todos estos elementos y empezar el desarrollo de las varias historias que en él se suceden sin parar. Demasiadas para algunos, pocas para mi gusto. Porque al final uno se queda con las ganas de conocer más y más sobre tan fascinante lugar, y al igual que sucede con Tolkien (¿tanto trabajo para solo un  par de nolevas completas?)  dudo que cuando finalice el viaje no me quede con la sensación de haber perdido un mundo. Westeros ofrece un lugar donde se podría escribir novela franquiciada hasta superar con creces todo el material editado por George Lucas y en todos los formatos, desde la novela precuelística a la serie de animación, pero quizá para llegar a eso hagan falta otros veinte años y suponiendo que Martin acabe su trabajo a tiempo.

De hecho, uno de los pequeños defectillos de la serie de HBO es la eliminación selectiva de algunos personajes históricos y leyendas del pasado, que se obvian por ser quizá algo colaterales, pero que en la novela proporcionan esta continuidad necesaria entre el pasado, el presente y el esperado fin de las historias principales, en las que deberían jugar cierto papel o desencantar a muchos devoradores de libros que durante los últimos diez años leen y releen las novelas buscando la pista definitiva de por dónde podría ir el final. Estas alusiones continuas a personajes del pasado, eventos míticos del imaginario popular de Westeros, leyendas y cuentos perdidos es importante, aunque en televisión pues claro quizá no pega tanto.


Pero como nos enseña la historia, nada acaba para siempre. Todo tiene raices en el pasado y ecos en el futuro que se cuentan por generaciones; intentar explicar un suceso de forma aislada es harto inexacto e implica usar la tijera y cortar en algún punto. O como diría Herbert, la "Actitud Del Cuchillo"

"Arrakis enseña la actitud del cuchillo... cortar lo que es incompleto y decir:  Ahora ya está completo porque acaba aquí"




@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa
@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica

2 comentarios:

Dr. Quatermass dijo...

Corroboro lo de catastrófica (en el sentido luciferiano del término) porque me leí la mitad del primer tomo hasta que me di cuenta de que la aportación de novedades era escasa dada la perfecta recreación catódica. Es cierto que se recortan cosas aquí y allá pero nada grave. Ahora bien, el tema aquí es que yo esto lo cojo con 20 años y me leo el quintento de libros en dos fines de semana, con el tiempo libre que tengo ahora pues agradezco que alguien me facilite las cosas para acceder a tan fastuosa historia, cuestion de prioridades supongo. Una cosa que seguro mola más en los libros son las batallas, que hay que sacar un chiste de chiquito en plan: Que durrras menos que una batalla de la serie GOT, pecadorrrr

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Hola Doctor,
en efecto no se pierde mucho de la historia vista a lo grande, pero claro hay personajes que salen mas completos y detallados que otros.
Cuidadín con los chistes, o como dicen por ahí, "cada vez que alguien hace un chiste de GOT, George Martin mata a un protagonista." ¿Cual será el siguente?