Star Trek TNM (VI): The Next Generation Movies (parte 1)


Star Trek VII: Generations [@@@]

David Carson, 1994


Por esta vez no hizo falta esperar a liquidar la serie para empezar con la serie de películas basadas en TNG. En efecto, durante la emisión de ésta se terminó el ciclo antiguo (1991) y tomó el relevo TNG con una película un tanto peculiar. Toda ella gira al cruce entre dos personajes, James Kirk y JL Picard frente a frente pese a sus teóricos 70 años de diferencia para plasmar el relevo generacional y contestar, de una vez por todas, cuál fue el final del mas célebre - hasta el momento- capitán del Enterprise. (No Bloody A, B, C or D. Montgomery Scott).

Uno de los cambios mas notables es por fin volver a la época de vacas gordas y hacer algo de digno presupuesto, usar toda la pólvora de seguidores y participantes en la serie - Malcolm McDowell, Whoopy Goldberg, James Doohan, Walter Koening  y gastarse un pico en efectos visuales y de sonido, en la que recupera la mítica banda de Goldsmith,  impensable usar otra desde su afortunada inclusión en TNG y introduce la versión de Dennis McCarthy. El modelo a escala cinematográfica de la Enterprise D es sensacional desde luego. Además la historia toma referencias con algunos de los personajes ya desarrollados en la serie  para acabar de cerrar cabos sueltos, concretamente en los personajes de Guinan (Goldberg), Data (Spinner), LaForge (Burton), Las Hermanas Duras y por supuesto los dos capitanes, aunque con gran preponderancia de Picard.

Pese a ello el resultado es poco peliculero, contiene grandes escenas de acción pero con múltiples interrupciones para dar el contexto y desarrollar todas las tramas colaterales, cosa que amenaza con el colapso por momentos. Especialmente criticado fue el final, algo desangelado y poco heroico para los hechos descritos, y como siempre no hubiera quedado mal en una serie pero en el cine las expectativas usuales se triplican de lejos. La impresión global no es mala pero quizá Carson (director de aclamados episodios de TNG como Redemption o Yesterday's Enterprise) peca de no saber escalar correctamente la historia en los tiempos acordes al cine. Y mucho menos añadiendo escenas de relleno absolutamente injustificadas. Resultado: trekkies muy críticos con lo que podía haber dado el argumento y público muy frio en las salas para variar.

Primer Oficial Ricker al mando. Bravo!
Después de una revisión atenta sigo encontrando muchos detalles de calidad trekkie, mas por los personajes, enemigos, humor subliminal y toda la compenetración y sinergias de un equipo tan rodado que por el contenido en si. (lástima que también sea importante no?).  Pero almenos siempre nos quedará el lujo de haber visto los mejores efectos especiales jamás vistos en Star Trek, otra batalla con un Klingon Bridpray, que ya  viene siendo un clásico, y no menos clásico, otro director en la lista negra por su pésimo trabajo. Y otro tanto para los guionistas, que para su información fueron Roland D Moore (Galactica), Brannon Braga ("24") y que junto con el director han escrito las mejores páginas de Star Trek. Así que me permito suponer cierta injerencia de la producción ejecutiva, la influencia de los astros (jaja) o un burdo intento de conciliar la audiencia mas hardcore con la mas familiar, cosa que hasta ahora nunca ha funcionado muy bien.

Star Trek VIII: First Contact [@@@@@]

 Jonathan Frakes, 1996

Esto es otra cosa. Por fin un peliculazo que rompe las reglas, que va al grano en una historia apta para cualquiera y que desarrolla los mejores talentos que dispone la serie: Patrick Steward y Brent Spinner. Con el mejor enemigo posible, el Borg, y el mejor escenario posible, el primer contacto, Frakes/Riker debuta en el cine por la puerta grande con un éxito que no volvería a repetir.  Por primera vez desde La Ira de Khan reaparece la sensación de haber visto una película de aventuras exóticas, acción y elementos dramáticos selectos en los momentos clave.


He mencionado expresamente a Steward por desvelar por fin su carácter mas duro y resuelto, una faceta que para ser realistas con su personaje sólo podía salir en momentos especiales y de especial implicación personal. Esta premisa, totalmente fallida en la película anterior, cobra aquí todo el sentido del mundo después de que el conflicto Borg se erigiera en uno de los momentos mas esperados de TNG, y porqué no decirlo, porque resulta extremadamente peliculero. Por una vez los malos no son exóticos prostéticos de frentes arrugadas sino una especie de zombies robotizados con ansias imperialistas que representan todo lo malo del universo. Los enemigos tradicionales de la Federación han sido siempre elementos imperialistas y belicosos, pero dentro del mismo contexto de diversidad cultural tantas veces defendido en la serie. en este caso, una máquina de asimilación cultural y negación de la libertad tan ansiada por la humanidad (y alienilidad) se erige como la "anti-federación": el enemigo perfecto. Ergo, Guerra a muerte. Nosotros o ellos.

Además del festival de luces y colores que representa, por fin vemos un tratamiento apto para el cine de las famosas tramas internas y escenas de desarrollo de personajes que tanto rechinaban anteriormente. Por fin alguien se da cuenta de que evolucionar un personaje no consiste en darle media hora para gritar "Eh, mira como evolucióno" sino simplemente dándole este rol desde el principio y dejar que se vaya viendo en ocasiones. Así que todo el intento de continuar la linea de Data/Spinner que tanto se atascaba en ST7 y que contribuye a hundir la película, aquí se plasma en cuatro escenas clave genialmente realizadas y que realmente tienen el corazón en un puño durante dos microsegundos (toda una eternidad en el cine). Colateralmente, este ritmo tan vivo permite asignar al resto de personajes una tarea representativa detro del esfuerzo colectivo de forma que éste sume el total, en lugar de dividirlo en las historias particulares que tanto daño han causado a películas anteriores. Así por primera vez, además de la plantilla usual tenemos a dos secundarios más de excelente gusto (James Cromwell, Alfre Woodard) y los cameos de Roberto Picardo y Dwight Schultz para contextualizar la acción y  pese a ello sobra tiempo a porrillo para deleitarnos con el estado del arte de las batallas espaciales de la mano de ILM.



Técnicamente impecable, sonido de referencia, maquillaje nominado a Oscar y banda sonora por Jerry Goldsmith, no sólo una revisión de su trabajo anterior sino una composición íntegra tan buena como lo fuera en su momento la primera película (y en la que incluye algunos guiños como usar el tema de Klingon - esta vez para los chicos buenos, véase por ejemplo minuto 9:30). Goldsmith se haría cargo de las siguientes dos películas hasta el fin de este ciclo, con excelentes resultados también. Y aunque no tenga un papel preponderante, todo el trabajo de efectos visuales es simplemente perfecto y por fin al nivel del cine de su época y de lo que los espectadores merecen - incluyendo el estreno de la Enterprise "E", primera realizada totalmente por ordenador y sin maquetas, y con puente de mando y vestuarios totalmente renovados. La primera película que alcanza este nivel de perfección técnica y por fortuna no la única.

Pero no todo es técnica. Además el argumento cumple también el trípode que tanto cojeaba anteriormente: basarse en alguno de los temas pendientes de TNG, desarrollarlo de forma independiente sin presuponer al espectador informado al respecto y abrir un punto importante en la historia própia de ST: en este caso la historia de un Primer Contacto humano - vulcano, un tema interesante donde los haya.  Sobre este trípode de Ronald D Moore, Brannon Braga y Rick Berman (casualmente los perpetradores de la película anterior)  se desarrolla con una dirección firme y concienciada sobre los problemas de tiempo, con la acción dividida en varias líneas para cortar inteligentemente de una a otra y retomando el tema a cada momento para no dispersar contenidos. Las mejores líneas de guión para un estilo de dirección moderno hasta para la época.

Sin duda, la mejor película de ST hasta el momento por el conjunto, el contenido y el contenedor y uno de los momentos mas altos de toda la saga y que marcó el declive que sufriría en la década siguiente.