Code Geass (I y II)


Code Geass - Lelouch of the Rebellion

Goro Taniguchi  ( 2006 - 2008)


De la enorme exportación artística de Japón lo único que me interesa es Kurosawa, Kitano y Humor Amarillo. Dicho esto, hay que concederle un par de méritos a esta serie. Dos temporadas de 25 mini-episodios,  apenas 20 minutos reales cada uno, para contar una historia de fantasía tecnológica con personajes sensacionales, un trasfondo lleno de grises y matices y las locuras tecnológicas japonesas en todo su esplendor. Y muchos robots. No existe edición en español pero el doblaje inglés es espectacular - en cambio no recomiendo el subtitulado en ningún idioma, hay demasiada verborrea.

Por su formato no está exenta de algunos vicios heredados del anime tradicional y su forma de plantear las cosas, tiene algún personaje de más y alguna trama secundaria poco relevante y muchos giros poco razonables. Pero esta serie me ha enganchado de todas formas, por la temática, el ritmo y la acción, y unos personajes principales muy elaborados, de una complejidad moral poco usual en este campo y con una evolución espectacular. Partiendo de filosofías antagonistas, varios de ellos se enzarzan en una batalla épica de principios que se ven puestos a prueba constantemente: el mal menor, la justificación de los medios para conseguir los fines, las virtudes de la fueraz y el caos y el precio a pagar por ello. Todo ello en una continua evolución pues el mundo cambia cada vez que actuan.  Nada nuevo bajo el sol pero muy lejos del helenco clásico de héroes y villanos estáticos que predomina en productos para TV.

Otro elemento indispensable del manga bien hecho son los robots del tamaño de catedrales. Rozando lo excesivo y lo fantasioso, dan el suplemento de acción y mamporros ideal para alternar las partes mas dialogadas. Además encajan de maravilla en el escenario escogido para la serie: un mundo alternativo donde los grandes imperios terrestres (Brittania en este caso) luchan con estos caballeros-robot  (los knightmare) por el control de los recursos mundiales y la implantación del mal llamado darwinismo social en la escena política. (el discurso inical del malo aqui.)  Todo ello en un sistema imperialista con fantasía y poderes paranormales que justifican el trasfondo histórico y los enfrentamientos que acontecen. La historia es muy complicada y bastante exagerada pero tiene cierto encanto.



Knightmare: Con espada láser de serie y rifle de plasma homologado
Tras la pura diversión - que lo es y mucho - hay que destacar el exquisito cuidado de los personajes centrales, en especial el antivillano byroniano moderno: arrogante, cínico, manipulador, algo bipolar y autodestructivo, y un largo etcétera de adjetivos no muy gratos nacidos de la fusión de otros personajes oscurillos (Capitán Nemo, Edmund  Dantés, el 'V' de Alan Moore por citar algunos). Sólo le falta fumar sin filtro.  Cuando el prota es de este calibre y el contexto amplifica sus delirios mesianicos (pequeño spoiler) , la serie se aguanta solita aunque tenga algún episodio flojo o de relleno. Anecdóticamente otros personajes le recriminan sus formas teatrales, convirtiendo un guión sobreactuado en un elemento de autoparodia, un recurso algo peligroso pero que permite algunos excesos dramáticos para quien le guste.

Puestos a ser críticos, la serie no está exenta de problemas prácticos. A cambio de mantener una tensión constante y el ritmo necesario sacrifica muchas cosas narradas a posteriori o fuera de plano. Pequeñas explicaciones en flashback de tres segundos para justificar cualquier cosa, píldoras argumentales como ruedas de molino, presuposiciones poco razonables y acceleradores de la acción de todo tipo para pasar de puntillas sobre las bases mas endebles de la historia. Otro punto negativo son muchos guiños al espectador, en forma de running gag y digresiones buscando la complicidad del espectador y el contrapunto humorístico. Este es otro elemento muy habitual en el model japonés pero que a veces se carga la vertiente dramática y otras te saca fuera de ella completamente.
 
 El final de la serie - pongamos los últimos 5 episodios - me parecieron sensacionales, inusualmente ricos en música, en diálogos inteligentes y en llevar las conclusiones elegantemente. Evoluciona los personajes de forma natural, darles el poder de llevar su filosofía hasta el extremo y confrontarlos con sus resultados, y se permite el lujo de incluir largas pausas para discursos elaborados - como si no estuviéramos viendo la serie para ver robots dándose ostias como panes y entretenerse unos minutos al dia. 

O quizá es que sí tiene algo más. Recomendable en todo caso, siempre están a tiempo de dejarlo.





 



@ Absurda
@@ Inofensiva
@@@ Peligrosa

@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica




PD: no intenten entender las reglas de ajedrez de este mundo, es perder el tiempo.