The Wicker Man

Para empezar el año nada mejor que recordar los orígenes paganos de la mayoría de nuestras fiestas populares, expresiones campestres y hoces afiladas con una de las mini-producciones europeas que ha alcanzado la auténtica grandeza a base de contar la historia de una manzana. La manzana de Eva y la de Summerisland.

The Wicker Man
Robin Hardy (1973)


Y digo 'mini' porque realmente no se podía hacer mas por menos, otro de estos casos raros en los que lo caro fue normal, lo mejor salió barato y lo excelente casi gratis. The Wiker Man es un cuento de terror directo, basado en el fascinante y tremendamente peligroso entorno de los cultos secretos y las comunidades obscurantistas que encierra mucha mas miga de la que se puede tragar de una vez. Así que a pesar de que estaba en mi temario original para el año pasado, he querido esperar a repasarla con calma y poner un poco de orden en todos los detalles sabrosos y leyendas campestres que ha generado en la última década.

Objetivamente es un 10 a la hora de calzarnos los zapatos del protagonista, vivimos con él todos sus hallazgos y compartimos sus dudas y temores, las suspicacias y el creciente ambiente de hostilidad y peligro que augmenta por minutos, todo esto ayudado por los encuadres altamente selectivos que nos llevan del lado de Woodward a la del resto de pintorescos habitantes de Summerisland. Pero quizá sea mas recordada por su terrible adversario ideológico, el siete veces grande Christopher Lee en uno de sus mejores trabajos, y el que originó su conocida frase de que algunos papeles hay que hacerlos aunque sea sin cobrar, como realmente pasó.

Si a eso le unimos una de las composiciones musicales mas originales y integradas en la trama de todos los tiempos, brillantes adaptaciones ad hoc de la tradición anglosajona, la exquisita elaboración de toda la trama y las cada vez mayores particularidades de Summerisland, tenemos el babeo asegurado durante una hora y aún quedando lo mejor por llegar. Me costaría mucho quedarse con una sola de las piezas pero voy a escojer este fragmento 'en vivo' con el autor Paul Giovanni y parte de su equipo, con el speech oscuro de Christopher Lee y el atormentado policía intentado rezar en la versión escocesa de una posada algo babilónica.


La inclusión de estos números musicales en falso directo es otro acierto para recrear el espíritu de esta isla, llena de canciones populares de importancia para el argumento y para la debida immersión en este lugar tan moralmente a las antípodas de lo que suele ser un pueblo escocés temeroso de Diós. Hasta diez intervenciones musicales de calibre en toda la pelícua sin que ninguna de ellas sea un 'número de musical' de los que corta el rollo y fastidia el ritmo de la película. Tan sutiles como elegantes, se deslizan entre los diálogos y el juego de cámara para una experiencia de immersión respaldada por todos los elementos audiovisuales y narrativos disponibes.

El sorpresivo giro final es otro logro del argumento, motivo mas que suficiente para repasar toda la película otra vez y ver los detalles y pistas que nos hubieran permitido dar con él si nuestras preconcepciones de los mitos solares y otras barbaries paganas no nos hubieran puesto la venda en los ojos. Shafner juega con nosotros Otra grandeza a tener en cuenta para cualquier revisión de esta película.

Finalmente, el posterior debate sobre el estreno de la película y sus circunstancias ha contribuido aún mas a la reflexión sobre el tema central, la lucha entre diversas creencias y supresticiones, sea en forma de religión mayoritaria o secta minoritaria. Para mi gusto lo único bueno de la religión organizada es que ayudó a petar a docenas de dioses paganos, así que no me satisface que se tome esta película como bandera de un presunto neo-paganismo puesto al día, es ridículo bajo cualquiera de sus formas. Pero tampoco es una feroz crítica anti-cristiana, simplemente denota que confundir la propia moralidad con la de los demás lleva a comportarse como un arrogante y prepotente y provoca que el espectador se ponga mas del lado de los simpáticos y rústicos paganos pueblerinos, cosa que también tiene su doble lectura pues tampoco se quedan atrás en mala leche.


Estas dualidades tampoco son casuales, provienen del deliberado juego de fintas y engaños del guión de Anthony Shaffer, cuyas experiencias con Hitchcock (Frenesí), Christie (Muerte en el Nilo) y Mankiewicz (La Huella) aplica tenazmente para no perder los detalles del ritmo narrativo, suspense y trama policíaca que tiran del carro en todo momento mientras nos lleva deliberadamente a su terreno, el terreno de las apariencias en los que se mueve el protagonista y en los que podemos quedar atrapados para mayor gloria de su autor. Christopher Lee lo calificó de el mejor guión en el que participó, y el mas fascinante y desafiante de todos los que se escribieron específicamente para él, que no es decir poco. fuente aquí.

Nobstante la leyenda empezó bastante mal, con una exibición mutilada de la película como una producción mediocre de serie B de 82' por falta de confianza en ella tras la adquisición de British Lion por EMI, los follones corporativos con la AIP de Roger Corman para la distribución internacional y la pérdida (tan imperdonable como inexplicable) de los rollos originales de la producción. Sí, los negativos. No menos importante, el desencanto de Paul Giovanni con tantas mutilaciones a su banda sonora y su posterior y prematura muerte impidió comercializar su excepcional banda sonora.


Hasta que por fin la película empezó a destacar en los mercados secundarios de vídeo y cable, y el compromiso de Hardy, Shaffer y Lee para recuperar el metraje perdido de la copia de Corman y remontar el "Director's cut", para distribución en DVD y volver a Europa por la puerta grande. Nobstabte el registro de calamidades y penurias de esta película sigue generando todo tipo de especulaciones, mitos y leyendas. Las fuentes mas fiables, las palabras de los autores aquí y el megareportaje de Cinefantastique lo pueden descargar aquí. En estas fuentes aparecen desde el cabreo de Lee con el editor jefe hasta la definición de 'cine' que les quedó a muchos : "a business ruled by overpayed zombies that only do what's been done a billion times before"

Pero la leyenda no acaba ahí, porque siempre hay quien intenta sacar provecho fácil de una idea ya probada, así que luego vino el chaparrón de ver a Nicolas Cage en el remake de 2006, una pelicula abominable y que pervierte las ideas originales en una trama lineal de buenos y malos. Pese a reaprovechar muchos diálogos linea por linea, los pocos cambios son suficientes para arruinar toda la trama. Como anécdota, cuando en otra entrevista Lee habló de un rumor de un remake americano con Nicolas Cage, los periodistas se carcajearon y se lo tomaron a broma. Fuente aquí. El propio Hardy hizo una segunda parte (The Wicker Tree, 2010) que hay que juzgar como una reingeniería en los tiempos modernos mas que una continuación y que no tiene la mitad del encanto de la original pero almenos arriesga con mas temas.

Apabullante de principio a fin, es una entre un millón. Por ello Lord Summerisland no tiene problemas en concederle la máxima calificación otorgada a un mortal.



@
Absurda
@@ Ino
fensiva
@@@ Peligrosa

@@@@ Terrible
@@@@@ Catastrófica